Asunción

Tras rechazó de balance de Nenecho y Bello: ¿qué ocurre ahora con las cuentas de la Municipalidad?

Tras el rechazo de la rendición de cuentas del ejercicio 2025, el expediente volverá a la Intendencia de Asunción, que tendrá 30 días para responder los cuestionamientos planteados por la Junta Municipal antes de una nueva evaluación.
Municipalidad de Asunción. Web.

La Junta Municipal de Asunción rechazó la rendición de cuentas correspondiente al ejercicio fiscal 2025, una decisión que impacta tanto a la administración del actual intendente Luis Bello como a parte de la gestión de su antecesor, Óscar Rodríguez, conocido como "Nenecho". Pero, tras la votación, surge una nueva interrogante: ¿qué sucede ahora con el balance rechazado?

El concejal Álvaro Grau explicó a la radio 1080 AM, que el procedimiento está establecido en la Ley Orgánica Municipal y contempla una nueva revisión administrativa. 

"Tras el rechazo, se devuelve a Intendencia. El Ejecutivo tiene 30 días para responder aquellos cuestionamientos que hace la Junta Municipal; luego se remite nuevamente para análisis. Si se rechaza otra vez o se aprueba, pasa a la Contraloría", detalló.

Según indicó, la principal diferencia radica en el peso político y administrativo de enviar a la Contraloría General un balance aprobado o rechazado por la Junta.

La rendición fue rechazada con 14 votos contra 9, en una sesión extraordinaria realizada al límite del plazo legal para evitar que las cuentas quedaran automáticamente aprobadas mediante la figura de sanción ficta. La mayoría se construyó entre concejales opositores y colorados disidentes.

El debate estuvo marcado por los cuestionamientos al manejo financiero de la Municipalidad, especialmente por el uso de recursos provenientes de bonos emitidos para obras públicas que, según la intervención encabezada por Carlos Pereira, habrían sido destinados a gastos corrientes y pagos salariales.

El punto más sensible sigue siendo el presunto desvío de unos G. 512.000 millones durante la gestión de Nenecho Rodríguez, situación que pesó con fuerza en la decisión de los concejales.

"Es imposible separar la administración de Nenecho y Bello; se analizó un año entero del ejercicio fiscal", sostuvo Grau, al explicar por qué el rechazo alcanza a ambas administraciones.

A esto se suma el complejo panorama financiero que enfrenta actualmente la comuna capitalina, que arrastra una deuda acumulada cercana a G. 850.000 millones, además de intereses que rondan los G. 875.000 millones, cifras que continúan condicionando la capacidad operativa y financiera de la Municipalidad.