La movilización partirá desde el ex Seminario Metropolitano a las 08:30 y se dirigirá hacia la Plaza de la Democracia, recorriendo importantes arterias de la capital como las avenidas Kubitschek, Eusebio Ayala, General Aquino, Azara y Nuestra Señora de la Asunción.
Los participantes, llegados ayer en caravanas de buses y camiones desde regiones como Caaguazú, Guairá, Paraguarí, Alto Paraná, San Pedro, Canindeyú y Concepción, buscan visibilizar sus demandas frente a las múltiples crisis que afectan al país. A través de un documento, señalaron que su lucha está enfocada en construir una patria nueva, enfrentando desafíos como las crisis climática, sanitaria, productiva y social, así como el retroceso hacia prácticas autoritarias y corruptas que dominan las instituciones estatales.
Desde la FNC manifestaron que el objetivo principal es fortalecer la movilización popular y reivindicar la necesidad de un gobierno comprometido con el pueblo. En ese marco, destacaron que la marcha, en su edición número 31, reúne a campesinos, indígenas y diversos sectores populares para exigir justicia, acceso a la tierra y apoyo a la producción.
Marcial Gómez, uno de los referentes de la organización, recordó que la principal demanda histórica del movimiento es la implementación de una reforma agraria integral. Según explicó, la distribución justa de la tierra es fundamental para generar empleo rural y fortalecer la producción agrícola, con énfasis en la seguridad alimentaria y el desarrollo de industrias basadas en materia prima nacional.
"Un sistema que concentra las tierras en manos de unos pocos representa el principal obstáculo para el desarrollo del país. La lucha por la tierra es un eje central en nuestras reivindicaciones", afirmó Gómez.
La marcha campesina no solo busca soluciones inmediatas, sino que también plantea un cambio estructural que permita garantizar derechos básicos y erradicar la corrupción que, según los manifestantes, afecta a todos los poderes del Estado.