El edificio, que desde su inauguración ha arrastrado una serie de deficiencias estructurales, será sometido a mejoras urgentes, entre las que destaca la sustitución total de los ascensores, frecuentemente averiados.
La confirmación del aporte fue realizada por el titular del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, luego de la reciente visita de parlamentarios taiwaneses a Asunción, durante la cual se firmó el acuerdo que posibilitará la nueva inyección de recursos. La renovación del sistema de elevadores será integral, no se tratará de una simple reparación, y se realizará a través de un proceso de licitación pública cuya convocatoria está en preparación.
A lo largo de sus más de dos décadas de existencia, el edificio legislativo —ubicado en la zona del microcentro capitalino— ha sufrido innumerables fallas, incluyendo filtraciones durante lluvias que provocaban anegamientos internos, además de fallas recurrentes en sus ascensores y otros inconvenientes vinculados al desgaste general. Pese a ello, nunca se ejecutaron tareas de mantenimiento estructural profundas desde su habilitación.
Ya en el año 2010, Taiwán había destinado fondos al Congreso paraguayo, específicamente USD 490.000, como parte de un paquete de cooperación mucho más amplio —que alcanzaba los USD 71 millones— para la modernización del sistema de audio y video de la sala de sesiones del Senado.
La edificación, que fue inaugurada el 24 de junio de 2003, no estuvo exenta de polémicas desde sus inicios. Su estilo arquitectónico disruptivo le valió críticas por no armonizar con el entorno patrimonial del centro histórico de Asunción, ganándose apodos poco halagadores como "el platillo volador". La empresa que llevó adelante la obra fue el Consorcio de Empresas Reunidas, del ingeniero Isacio Vallejos, durante la presidencia legislativa del entonces senador Juan Carlos "Calé" Galaverna.
Esta nueva ayuda financiera de Taiwán se enmarca en una larga relación de cooperación bilateral, pero también reaviva el debate sobre el estado de las obras públicas en Paraguay y la falta de planificación para su mantenimiento a largo plazo.