El proceso electoral arrancó el jueves y se prolongó hasta el viernes, con la verificación de actas prevista recién para el lunes. La jornada estuvo signada por denuncias de fraude, suspensiones del conteo y disturbios que incluyeron disparos en la víspera de la votación. La violencia terminó opacando lo que debía ser un acto académico y gremial.
En medio de la confusión, tanto Bogarín como Escobar se autoproclamaron ganadores junto con sus seguidores, mientras que Renovación Gremial, liderado por Enrique Berni, también aseguró haber alcanzado el triunfo en boca de urna. No obstante, los números preliminares apuntan a que Bogarín y Escobar se quedaron con los dos primeros lugares, seguidos por Édgar Ríos, del movimiento de Berni.
La eventual confirmación de Bogarín como consejero genera una fuerte controversia pública. El exmiembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados fue designado en 2023 por Estados Unidos como "significativamente corrupto" por supuestos hechos de tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito. Esa sanción internacional lo obligó a renunciar a su banca en el Consejo de la Magistratura, donde ocupaba un rol clave en la designación y control de jueces.
El posible retorno de Bogarín a un espacio de poder en el ámbito universitario y gremial de los abogados no solo implica un reacomodo en las internas coloradas, sino que también representa un golpe a la imagen institucional de la Facultad de Derecho, hoy bajo la sombra de la violencia y la sospecha.
César Escobar, concejal de Asunción y también perfilado como electo consejero, ya adelantó a sus bases que pretende dejar la política partidaria para abocarse a la representación gremial, con la mirada puesta en las elecciones del Consejo de la Magistratura previstas para 2026.
La disputa por el voto de los abogados egresados de la UNA, que constituyen cerca del 80% del padrón profesional, convierte a estas elecciones en un anticipo de la batalla mayor que se librará en los próximos años. Lo que queda claro es que, lejos de un ambiente democrático y pacífico, el proceso ya quedó manchado por disparos, autoproclamaciones y la figura de un dirigente señalado como corrupto por la comunidad internacional.
