Peña declaró urgencia

Sicariato sacude a población pero apenas mueve a autoridades

El asesinato del teniente coronel Guillermo Moral Centurión mantiene en vilo a la ciudadanía mientras las autoridades intentan mostrar reacción ante un hecho que expone nuevamente la fragilidad de la seguridad nacional.
Pedro Alliana y esposa y Santiago Peña y primera dama. Gentileza.

Esta noche, el presidente de la República, Santiago Peña, convocó a una reunión de urgencia con el comandante de la Policía Nacional, Carlos Humberto Benítez; el presidente de la Corte Suprema de Justicia Militar, general Ángel Narváez; el ministro de Defensa Nacional, general (SR) Oscar González, y el ministro del Interior, Enrique Riera. El encuentro se centró en las últimas novedades del crimen que sacudió a la opinión pública y que fue ejecutado con la frialdad característica del sicariato.

Peña utilizó su cuenta de X para condenar el ataque y remarcar que lo ocurrido constituye un golpe directo al Estado. "Como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas condeno con toda firmeza el brutal asesinato del Tte. Cnel. Guillermo Moral. Este acto de sicariato es un ataque directo contra el Estado paraguayo. No habrá tregua ni descanso: he ordenado a nuestras fuerzas de seguridad desplegar toda su capacidad hasta identificar, capturar y llevar ante la justicia a los responsables. Mi solidaridad con la familia del Tte. Cnel. Moral. Su sacrificio en la lucha contra el narcotráfico no será olvidado. Tolerancia cero frente a quienes atenten contra la seguridad de nuestro país", afirmó.

Las fuerzas de seguridad intensifican los operativos para dar con los autores materiales e intelectuales del atentado, en medio de la presión social que exige resultados inmediatos. El propio Moral había denunciado días atrás un intento de introducir un teléfono celular en la prisión militar de Viñas Cué para el presunto narcotraficante Miguel Ángel Insfrán, alias "Tío Rico". Horas después de esa revelación, fue atacado a balazos frente a la Facultad de Derecho de la UNA, en lo que se considera un mensaje de alto impacto por parte del crimen organizado.

El caso genera un fuerte contraste entre la indignación ciudadana y la respuesta oficial, que hasta ahora se limita a declaraciones y reuniones de emergencia. Mientras la población reclama acciones concretas y efectivas contra el sicariato y el narcotráfico, la sensación predominante es que la violencia avanza con mayor rapidez que las medidas adoptadas por las autoridades.