Según experto, división de Fuerza Republicana ayudaría a que Honor Colorado lidere ambas Cámaras
Luego de la proclamación de las nuevas autoridades electas en los comicios generales del pasado 30 de abril, empezaron a salir a la luz las intenciones de algunos legisladores electos de querer presidir la Mesa Directiva de ambas Cámaras del Congreso. Las candidaturas que más empezaron a sonar corresponden a legisladores del Partido Colorado, mientras que la oposición aún se mantiene en silencio al respecto.
Según comentó el consultor político Caio Manhanelli al diario El Nacional, la división de Fuerza Republicana ahora en el Congreso Nacional sería una ventaja para que Honor Colorado logre tener la presidencia en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores. Asimismo, opinó que esto significaría para el movimiento que gobernara el país en los próximos cinco años una hegemonía política.
Si bien aclaró primeramente que aún es un poco incierto el escenario político que se daría, atendiendo a que siguen las negociaciones al respecto, dijo que hay que considerar otros aspectos que podrían ayudar con esa intención de un sector del Partido Colorado, que actualmente lidera la Asociación Nacional Republicana (ANR).
“Ahora mismo aún es difícil vaticinar quién podrá ser el próximo presidente en cualquiera de las cámaras. Honor Colorado no fue mayoría entre los colorados electos, pero los nuevos movimientos que pueden dividir a Fuerza Republicana en las casas pueden ser favorables para las intenciones del movimiento del presidente electo. Hay de considerar otros factores que no están muy claros todavía, en especial la conformación del nuevo gobierno en relación a los escaños en la máquina estatal”, aseguró.
A su criterio, lograr este cometido por el movimiento que ganó también la presidencia de la República, con Santiago Peña y Pedro Alliana, le establecería una hegemonía no sólo en el Congreso sino también al Partido de Gobierno.
“En nuestros países, teniendo en cuenta que se estableció después de las dictaduras un modelo de equilibrio entre los poderes, para un presidente gobernar es necesario tener un buen respaldo en el Parlamento. Para Honor Colorado, alcanzar una conformación en que figurará en la presidencia de las dos casas al mismo tiempo sería establecerse hegemónicamente, no sólo en el Congreso, también en el partido”, concluyó.
En el Parlamento varios senadores y diputados electos que asumen en julio próximo para los siguiente cinco años (2023-2028) han empezado a lanzar sus intenciones de presidir la Mesa Directiva.
El reelecto senador Silvio “Beto” Ovelar reveló en la semana que están negociando para que el primer año preside la Mesa Directiva alguien de Honor Colorado, en este caso, sería él y que para el siguiente año alguien de Fuerza Republicana, en donde hasta el momento se habla de que Óscar Salomón y Lilian Samaniego, ahora de una bancada independiente también tienen intenciones de presidir el Congreso.