Según criminólogo, complicidad institucional permite operar al narcotráfico
Juan Martens, experto en criminología, indicó que en los dos últimos años, 293 policías estuvieron involucrados en hechos delictivos, en su mayoría por narcotráfico, pero solo son excluidos por un tiempo de las filas.
Según explicó, eso viene a confirmar la suerte de alianza público-privada entre la Policía, el Estado y los narcotraficantes.
En entrevista con la radio 780 AM, afirmó que se paga regularmente para que Canindeyú tenga más de 3 mil hectáreas de plantaciones de marihuana, pistas de aviación para que baje la cocaína y además se forme un centro de salida de armas para el Comando Vermelho y Primer Comando de Capital (PCC) del lado brasileño.
Otro hecho constatado, según confirma, es que hay policías que figuran en la nómina de la institución pero con permisos permanentes para dedicarse a actividades delictivas.
"El cabrito, que es el auto robado en Brasil, se mueve por todo Canindeyú teniendo a policías como chóferes que cobran entre G. 300 mil a G. 1 millón para trasladar esos rodados desde la frontera a cualquier sitio. Se paga coima para eso a la dirección de automotores", denunció.
Además, Martens mencionó que Felipe Acosta, alias "Macho", provee de camionetas a las autoridades de la zona durante las elecciones.