Con la confirmación que hicieron las autoridades fiscales, policiales y militares, de la Fuerza de Tareas Conjuntas (FTC), de que la detenida Laura Villalba, la hermana de la líder del autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) Carmen Villalba, presa en el Buen Pastor, no tiene información sobre Oscar Denis Sánchez, se terminaron de desvanecer las expectativas de obtener información del exvicepresidente secuestrado por el grupo armado hace 112 días.
Fiscalía, Policía y FTC ofrecieron este martes una conferencia de prensa, en que brindaron información sobre distintos aspectos del funcionamiento y estructura del EPP, que según se dijo se desprenden de las evidencias que las fuerzas del gobierno han ido recopilando en las distintas incursiones armadas contra el grupo, en un relato que se centró en el protagonismo de la familia Villalba, sus relaciones amorosas y filiales, y el supuesto reclutamiento de niños, niñas y adolescentes en sus filas.
Se trata de una versión ampliada de la tesis del general Héctor Grau, asesor de la FTC, que el militar ya había sugerido en septiembre, en ocasión del enfrentamiento donde murieron las dos niñas Villalba en Yby Yaú, y que causó malestar diplomático con Argentina.
En la oportunidad, Grau había afirmado que en la provincia argentina de Misiones, donde vive el grueso de la familia Villalba, funcionaba una especie de “criadero” de niños y niñas para la guerrilla; versión que en ocasión de esta última rueda de prensa, las autoridades desplegaron con base en videos y otros elementos capturados al grupo armado.
Entre los materiales exhibidos por las autoridades, se encuentra un video donde se observa al jefe del EPP, Osvaldo Daniel Villalba, y a quien fuera abatido el 20 de noviembre, Esteban Marín, haciendo cruzar el río Ypane a un bebé con poco de nacido en una caja que cuelga de una cuerda a través del curso de agua.A la par, el mismo Alcides Oviedo Brítez, que en su momento era considerado el principal líder del grupo armado y actualmente se encuentra condenado y recluido en la Agrupación Especializada, hizo público en la cuenta de Facebook de su hermana Genoveva Oviedo Brítez un comunicado, donde negó que el EPP incorpore menores de edad a sus filas.
No sabe nada
El comisario Nimio Cardozo, jefe del Departamento de Antisecuestro de la Policía Nacional, fue el encargado de informar que la última de las Villalba detenida la semana pasada en la zona de Cerro Guasú, escenario del último combate de la FTC con el EPP el 20 de noviembre, “no vio ni sabe qué pasó” con el exvicepresidente Denis Sánchez.
Según el jefe policial, Laura Villalba formaba parte de la columna que enfrentó a la FTC en noviembre, donde cayeron abatidos Lucio Silva, Luciano Arguello y Esteban Marín (éste último supuesta pareja de la mujer), de quienes el gobierno asegura que formaron parte del grupo que secuestró a Denis Sánchez el 9 de septiembre pasado.
"Cuando Marín se encuentra con las personas que iban a formar la nueva columna, ella (Laura Villalba) dijo que no le vio al señor Óscar Denis, que no sabía que pasó de él", aseguró Cardozo."Ella manifiesta que no le vio al señor Óscar Denis, pero sí dijo que no se cumplió con las exigencias que pidió el grupo”, dijo el jefe policial, añadiendo que “tan sólo esos fueron los pequeños detalles” que Laura Villalba comentó cuando la interrogaron sobre la presencia del septuagenario político y ganadero de Concepción entre los integrantes del EPP que lograron escapar en los hechos del 20 de noviembre.
Laura Villalba fue detenida en la madrugada del 24 de diciembre, cuando supuestamente salía de un campamento del EPP en Cerro Guasú. Según el Ministerio Público y la FTC, la hermana de Carmen, es miembro activo del grupo armado y constituye un importante elemento logístico, por cuanto oficiaba de "enfermera", aprovechando sus conocimientos como licenciada en Obstetricia, estudios que habría realizado en Argentina.
Sin embargo, desde el vecino país, la organización Gremial de Abogados, que asumió la representación legal de los Villalba, que tramitan su condición de refugiados políticos en la Cancillería argentina, la mujer "nunca perteneció a la guerrilla, vivía y trabajaba en Puerto Rico, Misiones, y se encontraba en Paraguay porque fue a llevar a su hija y su sobrina a ver a sus padres que sí son miembros del grupo, y por la pandemia ya no pudo salir".
112 días
Oscar Denis Sánchez fue secuestrado en su estancia “Tranquerita”, junto a su peón el joven indígena Adelio Mendoza, que fue liberado cinco días después, en un caso que desde un primer momento el gobierno interpretó como una respuesta del grupo armado por el ataque a su campamento, el 2 de septiembre en Yby Yaú.
A los pocos días de ocurrido el suceso, el gobierno de Abdo Benítez ordenó un despliegue de tropas y equipos de combate inédito desde la caída de la dictadura, en 1989. La FTC dispone de unos 1.000 hombres, blindados y transporte, además de contar con el asesoramiento de expertos colombianos en contrainsurgencia, con tecnología de rastreo de última generación. Se trata de un esfuerzo que sin embargo no ha rendido los resultados esperados hasta el momento.
En un principio, la liberación de Mendoza, concretada tras un primer y único contacto de los captores de Denis con la familia, donde pasaron una lista de exigencias por su liberación y adelantaron que dejarían en libertad al joven trabajador, aumentó las expectativas por el pronto regreso del exvicepresidente, pero pronto también esas esperanzas se desvanecieron con el correr de los días y la falta de noticias.La familia Denis cumplió con la parte que le tocaba de las exigencias del grupo armado, que volvió a requerir al Estado la liberación de sus líderes presos Carmen Villalba y Alcides Oviedo Brítez, una demanda imposible de cumplir.
Beatriz y sus hermanas distribuyeron miles de kits de alimentos y herramientas exigidas por el EPP por la liberación de su padre, entre comunidades campesinas e indígenas de Concepción, Amambay, San Pedro y Canindeyú. Fue una verdadera carrera contra el tiempo concretar la tarea en el plazo exigido de 8 días. Después, comenzó la vana espera por el regreso de su padre, que continúa hasta hoy.
Lo prolongado del cautiverio, sumado a la falta de información oficial y de resultados en la búsqueda del exvicepresidente, hicieron que sus hijas intentaran articular la participación de organismos humanitarios internacionales, como la Cruz Roja, cuya intervención no tuvo la simpatía del gobierno y que, finalmente, se cambió por la mediación de la Iglesia Católica, que todavía se discute.