Se cumplen 211 años de la gesta independentista

14 Mayo de 2022
14 Mayo de 2022
Se cumplen 211 años de la gesta independentista
Se cumplen 211 años de la gesta independentista

El 14 y 15 de mayo celebramos el aniversario del inicio de la vida independiente del Paraguay. El momento en que nuestro país iniciaba sus pasos hasta convertirse en un Estado soberano. Como todo proceso histórico, la independencia llevó su tiempo, hechos ocurridos antes, durante y después de la noche del 14 de mayo llevaron al Paraguay a ser la primera República de la región.

La independencia paraguaya fue un proceso que obedeció a causas múltiples y fue gestándose progresivamente desde antes de la revolución de mayo de 1811, siguió con esta, se afianzó con la consagración de la República en 1813, se declaró formalmente en 1842 y su reconocimiento definitivo se dio en 1852, señala para El Nacional el reconocido historiador y escritor, Herib Caballero Campos.

¿Cuál fue ese camino que se transitó para que finalmente se lograra la independencia? Caballero nos narra cómo se fue creando nuestra independencia y nos propone un repaso histórico que permite ubicar el proceso emancipador paraguayo en la realidad geográfica y política que existía tanto en Europa como en América, a comienzos del siglo XIX.

Primer rompimiento

“Todo comienza mucho antes de 1811. La crisis del Imperio español comenzó en 1808 con la invasión de las tropas napoleónicas. Hay una reacción de un grupo de nobles que se llaman Motín de Aranjuez que deponen al rey Carlos IV y ponen al príncipe de Asturias que era Fernando VII”, contó Caballero. “El problema fue que, un mes y medio después, entre abril y mayo de 1808, Napoleón Bonaparte le obligó a Fernando Vll a devolverle el trono a su padre (Carlos IV) y este se lo entregó a Napoleón que terminó designando a su hermano, José I Bonaparte, como rey de los españoles. Esto generó lo que se conoce como la crisis del trono vacío, que fue muy importante, porque a partir de ahí nació un problema, que en toda América y España se declararon leales a Fernando VII, que fue preso de Napoleón, y le consideraron a José Primero Bonaparte un usurpador, le decían 'el francés'. Allí se da un primer rompimiento”, explicó.

“En esos años entre 1808 y 1811, hubo como una cierta autonomía en general de las provincias de América porque la Junta Suprema Central, que es la que está gobernando en nombre del rey, está más ocupada en hacerle la guerra a los franceses”, añadió.

Segundo rompimiento

Caballero siguió explicando: “A fines de 1809, las tropas francesas terminaron derrotando a las tropas contrarias y solamente quedan Cádiz e Isla de León en poder de los españoles, leales a Fernando Vll. Esa noticia llegó a Buenos Aires y ahí dijeron 'está acabado el Imperio español, no le vamos a reconocer a Bonaparte y nosotros asumimos como una Junta de Gobierno'”, señaló el historiador. “Allí empezó todo un proceso, y en ese contexto la Junta de Buenos Aires exigió a todas las provincias que le juren fidelidad, y en el caso de Asunción, en un cabildo abierto, presidido por el gobernador y un obispo, se declararon leales al Consejo de Regencia (que reemplazó a la Junta Central Suprema Gubernativa del Reino, y tenía entre sus funciones gobernar a las colonias americanas) y mantener cordiales relaciones con Buenos Aires. Esto produjo un segundo rompimiento. Recordemos el primero, que fue con el Rey que estaba en Madrid, por ser un usurpador, y ahora este segundo rompimiento con la Capital Virreinal por considerarla revolucionaria o rebelde, y Asunción se mantiene leal a la Corona”, expresó.Aceleramiento del plan

“Bernardo de Velasco comienza a tener contacto con los portugueses, también con Montevideo donde estaba el comandante de la flota Sur de Montevideo, leal al Consejo de Regencia. Haciendo un paréntesis, fue por eso que después se dan las dos batallas de Paraguarí y Tacuarí, a comienzos de 1811, porque Buenos Aires dijo que quería auxiliar al Paraguay y Paraguay no acepta ese auxilio. Fijate que, por ejemplo, para los españoles peninsulares de ese momento fue (la batalla de Paraguari y Tacuarí) una gran victoria de las armas del Rey contra los rebeldes, pero para nosotros fueron las dos primeras batallas de nuestra independencia. Todo depende del cristal con el que se mire”, añadió.

Ese año (mayo de 1811), el portugués José de Abreu fue enviado por la Corte portuguesa para ofrecer tropas y sostener al Gobierno español en el Paraguay. Carlota Joaquina de Borbón exigía los derechos sobre el Paraguay, ya que el rey de España, apresado por Napoleón, era su hermano, Fernando VII. Ella era también la esposa del príncipe regente portugués, Juan de Portugal, y gobernaban desde Río de Janeiro. La noche del 14 de mayo de 1811, José de Abreu estaba negociando con Velasco.

“Llega la misión de Abreu, y con esa misión ocurre la presencia de la representación de Carlota Joaquina, quien es infanta española, casada con el príncipe heredero portugués que está en Río de Janeiro, con el propósito de que Paraguay le juré fidelidad a ella. Entonces, los compatriotas aceleran el plan de revolución”, explicó Caballero. “Abreu llegó el 9 de mayo y se reúne con el Cabildo, estos aceptan la oferta de traer tropas portuguesas para sostenerlo a Velasco. Abreu tenía que salir el 15 de mayo rumbo a Rio Grande a traer esas tropas, fue por eso que se adelanta el plan revolucionario a la noche del 14 de mayo. Ese fue el motivo que desemboca a esa fecha”, agregó.

La revolución del 14 y 15 de Mayo de 1811 fue el primer paso para la creación del Paraguay independiente. Aquella noche, un grupo de oficiales paraguayos jóvenes se apoderó de los principales cuarteles de Asunción. Se llevó a cabo un golpe cívico militar que logró acordar contra el entonces gobernador de España, Bernado de Velazco, un triunvirato con el que iniciaba la independencia del imperio español. El pueblo y las tropas invadían la plaza al grito de “Viva la unión” y, en la madrugada del 15 de mayo, el capitán Pedro Juan Caballero exigió a Velazco la entrega de todas las armas, la admisión de dos diputados adjuntos al gobernador, la separación de los funcionarios españoles y de todos los miembros del Cabildo.

Primera República del Sur

Dos años después, el Paraguay se constituyó como la 1ª República en el Sur por el Reglamento de Gobierno aprobado en el Congreso de 1813. “El 15 de mayo de 1811 comenzamos un proceso de independencia bastante complejo, porque hasta 1813 (dos años después) estábamos en un proceso de autonomía, le mandamos un mensaje a Buenos Aires que nos queríamos confederar con ella y con las otras provincias, pero como Buenos Aires no marcaba su buena voluntad y quería incidir con el tema de los impuestos, entonces fue allí que finalmente se decidió proclamar la República el 12 de octubre de 1813”, señaló el Caballero Campos.

Ya en 1842 llegó a Asunción Robert Gordon, enviado confidencial de la reina de Inglaterra, e informó a los cónsules Carlos A. López y Mariano R. Alonso que el argentino Gral. Rosas buscaba su anexión. Inmediatamente el Congreso declaró que “la República del Paraguay, en el Río de la Plata, es para siempre de hecho y derecho una nación libre e independiente”. El 25 de diciembre se juró solemnemente en la República la Independencia.

“Buenos Aires nunca reconoce esa República y por lo tanto nosotros vamos peleando por ese reconocimiento prácticamente hasta 1852, año en que finalmente lo reconoce. En julio de este 2022, se va a conmemorar 170 años de que finalmente Buenos Aires reconoció la independencia del Paraguay. En síntesis, nuestro proceso de independencia fue una larga lucha de más de 40 años”, precisó.

“Paraguay no fue el primero que inició el proceso de independencia, pero fue el primero que se proclama como República, por eso es la primera República de Sudamérica. Buenos Aires, hasta 1816, cuando ratifica su independencia, estaba con la duda de si iban a ser una monarquía o República”, explicó.¿Quiénes fueron los próceres?

Entre los próceres de mayo figuran nombres como el de Fulgencio y Antonio Tomás Yegros, Vicente Ignacio Iturbe, Mauricio José Troche, Pedro Juan Caballero, Juana María de Lara, José Gaspar Rodríguez de Francia, Mariano Antonio Molas, Fernando de la Mora y Francisco Javier Bogarín. Pero ¿quiénes eran estas personas? “La mayoría de los que forman parte de los líderes de la independencia fueron todos miembros de la élite. Por ejemplo, Yegros y Caballeros fueron hijos de terratenientes que manejaban las milicias, porque en el Paraguay no existían los ejércitos, eran los vecinos y habitantes los que formaban parte de esas milicias desde los 15 años hasta los 55 años, y eran encabezados por los terratenientes que eran los oficiales. Por eso que Yegros era un gran oficial, era un gran terrateniente de Quyquyhó, Paraguarí. Su abuelo Yegros y Ledesma había sido miembro del Cabildo, fue gobernador interino”, explicó el historiador y escritor Herib Caballero.

“Rodríguez de Francia, que era pariente de los Yegros, llegó a ser alcalde de Primer Voto en Asunción. Llegó a ser el segundo en importancia dentro de la estructura española en Paraguay. De hecho, fue el que encabezó el juramento de fidelidad en nombre de Asunción al rey Fernando VII en 1908. O sea, ellos eran todos miembros de la élite que gobernaba el Paraguay antes de 1811”, agregó.

“La diferencia fue que la mayoría de ellos eran criollos, o sea, nacieron aquí, eran españoles americanos y sabían que tenían ciertas limitaciones dentro del funcionamiento del imperio porque el imperio le daba prioridad a los españoles peninsulares. Pero incluso, había españoles peninsulares que apoyaban la causa como Juan Valeriano Zeballos, por ejemplo”, precisó.

“Entonces, lo que se tenía era un grupo importante de miembros de la élite que se dieron cuenta que la cosa estaba cambiando y que era necesario hacer ese cambio. Y estaban imbuidos por el espíritu de la época que tenía que ver como una reacción contra el poder que ejercían los Borbones (familia que reinaba en España y en Francia), que acumularon mucho más poder que los anteriores reyes y, por lo tanto, fue como una reacción de estas élites locales en contra de ese absolutismo borbónico”, señaló.

El rol de las mujeres

“Las mujeres estaban circunscriptas al ámbito doméstico, eran otros tiempos. Entonces no podemos querer dar un protagonismo a quienes no tuvieron, no fue que no querían, sino que no podían”, explicó Caballero Campos. “Ahora, participaron varias y se puede citar, por ejemplo, Juana María de Lara, que estaba emparentada con varios de ellos (próceres), y evidentemente sabía de la conspiración y también tenía uno de los pocos cargos que podía ejercer una mujer que era ser mayordoma de la Catedral”, agregó.

“También estaba Josefa Facunda Speratti, quien fue la esposa de Yegros, y otras mujeres que fueron del entorno familiar de estos señores, y obviamente estaban en conocimiento de lo que estaba ocurriendo y capaz que hayan tenido algún tipo de colaboración. Pero así una colaboración activa como hoy algunos le quieren dar, no hubo. No porque no quisieran, sino porque sencillamente eran las condiciones de la época”, expresó

“Ana Barreto (historiadora) ha trabajado mucho el tema de Juana María de Lara y ella encontró, por ejemplo, que prestó una silla para usar y transportarle a alguien dentro de la conspiración, como un apoyo logístico te voy a decir”, precisó.

Derramamiento de sangre

En otros países de América Latina, la independencia significó una guerra o combate. En nuestro caso no fue tanto así, señala Caballero Campos. “Hubo, pero menos. No fue como la independencia que hubo en Chile, Argentina, Bolivia o en Perú”, señaló. “La noche del 14 de mayo hubo un intercambio de fusilería, dicen, porque a Velasco se le había mandado una guardia de miñones (soldados) catalanes para custodiarlo”, expresó. “Y después, hubo un intento de levantamiento en setiembre de 1811, una contrarrevolución (conspiración de los españoles que intentaron derrocar a la Junta Superior y reponer a Velasco en el poder), donde fueron ejecutados algunos de esos cabecillas de esa contra revolución. Nuevamente se tuvo un segundo intento, allí ya nadie fue ejecutado, pero sí apresados por levantarse en contra de la Junta Superior Gubernativa. Pero así un combate o una guerra, no llegó a haber”, precisó.

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