Desidia

Ruta PY08: una obra millonaria adjudicada que no llega mientras la tragedia se repite

El deterioro extremo de la Ruta PY08 volvió a quedar en evidencia tras un nuevo siniestro fatal ocurrido en el norte del país, en un tramo que arrastra años de abandono pese a contar con un contrato de mantenimiento y mejoramiento firmado por una suma cercana a los cien mil millones de guaraníes (unos USD 14.8 millones).

La carretera, que conecta distritos clave de San Pedro y Concepción, se ha ganado con el tiempo el apodo de "ruta de la muerte" por la combinación letal de baches profundos, falta de señalización y ausencia de intervenciones sostenidas, según se informó desde la radioemisora 1020 AM.

La última tragedia tuvo como víctimas al médico Guillermo Armando Britos y a su madre, María Luz Cristaldo, quienes perdieron la vida tras un choque frontal en la zona de Lima, departamento de San Pedro. El vehículo en el que viajaban impactó contra un camión de gran porte luego de intentar esquivar un enorme bache que ocupaba parte de la calzada. Un tercer ocupante, hermano del profesional de la salud, resultó gravemente herido y permanece internado.

El tramo en cuestión no es menor. Se trata de 151 kilómetros que van desde la rotonda conocida como Cruce 6000, en San Estanislao, hasta Azotey, ya en el departamento de Concepción. Para ese trayecto, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones adjudicó en noviembre de 2025 un contrato de mantenimiento integral a la firma Tocsa SA, representada legalmente por Ignacio Ortellado Rolón.

Según la resolución oficial, el plazo de ejecución previsto es de 24 meses y contempla la obligación de garantizar condiciones adecuadas de tránsito durante todo el periodo de obras. El paquete de trabajos incluye desde bacheo superficial y profundo hasta la colocación de nuevas capas de asfalto, además de drenajes, limpieza de la franja de dominio, señalización horizontal y vertical, defensas metálicas y dispositivos reflectivos de seguridad vial.

Sin embargo, a pesar de que la adjudicación ya fue formalizada y publicada bajo el llamado correspondiente en el sistema de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, en la ruta no se observan máquinas, obreros ni señales de intervención. De acuerdo con autoridades departamentales, los trabajos debían arrancar a inicios de enero, pero una serie de inconvenientes administrativos y operativos terminó dejando la obra en pausa, sin una fecha clara de inicio efectivo.

Desde el ámbito local, las críticas son contundentes. El intendente de Lima, Juan Manuel Ávalos Vera, recordó que los reclamos por el estado de la ruta se vienen realizando desde hace años y que, pese a existir un contrato vigente, la situación en el terreno sigue siendo la misma. El jefe comunal admitió además no tener información precisa sobre si ya se realizaron desembolsos a la empresa adjudicada, lo que suma un nuevo manto de dudas sobre la gestión del proyecto.

Mientras tanto, la PY08 continúa cobrando vidas y funcionando como una vía estratégica abandonada, donde la distancia entre los anuncios oficiales y la realidad del asfalto se mide en baches, accidentes y promesas incumplidas. La obra está firmada, el dinero comprometido y el plazo corre, pero la ruta sigue esperando.