"Rodrigo Quintana pagó muy caro la enmienda", sostiene su padre

"Rodrigo Quintana pagó muy caro la enmienda", sostiene su padre

Mañana se cumplen cuatro años del asesinato del dirigente liberal Rodrigo Quintana y la causa continúa si mayores avances, debido a los constantes incidentes que se presentan para trabar el proceso. El 27 de octubre del año pasado fue la última vez que se intento llevar a cabo la audiencia preliminar del caso.

Al respecto, Fidelino Quintana, padre de Rodrigo Quintana, en contacto con Radio 1000, sostuvo que la familia del joven asesinado durante un enfrentamiento entre manifestantes y agentes policiales, conocido como el “31 M”, sigue esperando que se haga justicia.

“Sigo esperando la justicia, pese a estar consciente de que con este Gobierno esa justicia anhelada no llegará. Estamos desesperanzados con este Gobierno, entre Cartes y Marito no pasa nada, no va haber justicia con Sandra Quiñónez al frente del Ministerio Público”, sentenció.

Lamentó que el fallecimiento de Rodrigo no haya cambiado nada políticamente, salvo que se anuló la reelección de Cartes, “eso fue un logro muy importante y se hizo porque lo mataron, lastimosamente Rodrigo pagó muy caro la enmienda”, expresó al tiempo de indicar que está “muy decepcionado porque no sé si valió la pena o no”.

Debido a reiteradas chicanas que han sido presentadas por los abogados del imputado por la muerte de Rodrigo, se pudo evitar que el caso sea elevado a juicio oral.

El suboficial Gustavo Florentín es el único acusado por el Ministerio Público como el presunto autor del disparo que acabo con la vida del joven político, durante una represión policial en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), en la madrugada del 1 de abril del 2017. Actualmente, Florentín está preso en la Agrupación Especializada, a la espera de la audiencia preliminar.

El viernes 31 de marzo del 2017, el país pasaba por una de las tantas crisis políticas de su historia, cuando el entonces presidente de la República, Horacio Cartes apuntaba a impulsar su reelección a través de una enmienda constitucional.

Mientras dentro del Congreso Nacional se cocinaba la intención de la enmienda, afuera comenzaron a llegar los manifestantes repudiando tal situación. El hartazgo de aquel entonces, derivó en la quema del Congreso. Los disturbios cada vez fueron más intensos y se trasladaron a otros puntos del centro de Asunción, como por ejemplo la sede del PLRA, donde justamente se produjo el atropello de policías y el posterior asesinato de Rodrigo Quintana, ya en la madrugad del 1 de abril.