La disputa por la reforma de la Caja Fiscal —proyecto que modifica el régimen previsional de empleados públicos y que ha generado rechazo en sindicatos y gremios— se trasladó del ámbito parlamentario a las calles del microcentro capitalino. Grupos de manifestantes, principalmente docentes, jubilados y trabajadores estatales, intentaron avanzar hacia la barrera policial que protege el Parlamento, una acción que derivó en los primeros incidentes con fuerzas del orden.
Según reportes, los manifestantes intentaron derribar parte del cerco perimetral instalado alrededor del Congreso, lo que desencadenó la intervención de los agentes policiales con balines de goma y gases lacrimógenos para disuadir el avance. En los enfrentamientos se registraron personas lesionadas por impactos de balines y los efectos de los agentes químicos, entre ellos trabajadores de la salud pública que participaban de la protesta.