Tras un extenso debate, el pleno de la Cámara de Diputados sancionó el proyecto de ley “Que aprueba el protocolo para la eliminación del comercio ilícito de productos de tabaco”.
Cabe señalar que el protocolo en cuestión fue remitido por el Poder Ejecutivo y se enmarca en el Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el control del tabaco, adoptado en 2003 y aprobado por nuestro país en el año 2006.
Fue adoptado en Seúl, Corea, el 12 de noviembre de 2012, en el entendimiento de que el contrabando de cigarrillos es igual a crimen organizado; catalogado como delito económico, pero también como crimen; y que el capital del lavado sirve para financiar otros delitos internacionales.
¿Cuál es el propósito del protocolo?
El protocolo internacional tiene el propósito de eliminar todas las formas de comercio ilícito de productos de tabaco, incluyendo toda práctica y conducta prohibida por la ley, relativa a la producción, envío, recepción, posesión, distribución, venta o compra de tales productos.
Con el fin de evitar el comercio ilegal, el protocolo establece infracciones, aborda las responsabilidades y pagos relacionados con las incautaciones, así como la eliminación de los productos confiscados.
Busca fomentar igualmente la cooperación internacional con medidas sobre el intercambio de información, la cooperación técnica, y en materia del cumplimiento de la ley, la asistencia mutua de carácter jurídico y administrativo y la extradición.
Requerirá de cooperación
La aplicación del protocolo requerirá una estrecha cooperación entre las partes y las organizaciones internacionales con experiencia en las áreas relacionadas, incluyendo Aduanas y Delincuencia Internacional y a nivel nacional, entre los diversos sectores gubernamentales.
Una de las medidas fundamentales del protocolo es establecer un régimen mundial de seguimiento y localización. Su propósito es ayudar a las partes a determinar el origen de los productos del tabaco, el punto en que se desvían, en su caso y la vigilancia y el control del movimiento de los productos de tabaco y su situación legal.
La aplicación del protocolo contribuirá a una reducción significativa del comercio ilícito del tabaco, así como permitirá eventuales beneficios en la generación de ingresos, y lo más importante es que redundará a favor de la salud de la población.