Según la exposición de motivos del proyecto, Paraguay cuenta con apenas 16 puestos de peaje a nivel nacional, lo que resulta claramente insuficiente para una gestión efectiva del mantenimiento vial.
En el documento se indica que la situación presenta contrastes extremos, en el entendimiento que algunas rutas, de gran extensión, carecen completamente de puestos de peaje, mientras que otras concentran múltiples puntos de cobro en distancias cortas, generando sobrecostos injustificados para los usuarios.
Como ejemplos de la desigualdad señalada, el documento cita la Ruta PY19 entre Villeta y Alberdi, que no cuenta con ningún puesto de peaje en más de 100 kilómetros, y la Ruta PY08 entre Cnel. Oviedo, Villarrica y Caazapá, que tampoco dispone de estaciones de cobro pese a su gran extensión.
En el extremo opuesto, departamentos como Cordillera (Emboscada) e Itapúa (Coronel Bogado), enfrentan el problema de peajes demasiado próximos entre sí, lo que genera costos diarios excesivos para la población local, según la justificación el proyecto.
En este aspecto, el documento señala que la recaudación anual de los 16 puestos de peaje existentes asciende, aproximadamente, a 20 millones de dólares, mientras que el MOPC necesita al menos 60 millones de dólares anuales para realizar, adecuadamente, los trabajos de mantenimiento y conservación de las redes viales bajo su responsabilidad.
"Esta brecha de 40 millones de dólares evidencia la urgente necesidad de optimizar el sistema de recaudación vial", sostiene.
El proyecto establece cuatro criterios fundamentales para determinar las nuevas ubicaciones de los puestos de peaje: reubicación de estaciones cercanas a cascos urbanos; implementación de peajes en redes viales extensas sin cobro; reducción del impacto económico en comunidades con estaciones consecutivas; y evaluación de infraestructura disponible y necesidades de inversión.
La propuesta, por otro lado, fija parámetros técnicos específicos: 100 kilómetros de distancia mínima entre puestos de peaje; 20 kilómetros de distancia mínima entre cualquier estación y el casco urbano de un distrito; y 5 años como plazo máximo para completar la reorganización de todos los puestos existentes.
En cuanto a la innovación tecnológica, el proyecto contempla la modernización del sistema mediante la implementación de sistemas automatizados e inteligentes (telepeajes, arcos detectores), así como cobro mixto: efectivo y pago electrónico, además de uso de aplicaciones móviles y sistemas POS.
Una de las innovaciones más destacadas del proyecto es la implementación de un sistema de "exoneración intercalada" para estaciones consecutivas ubicadas a 100 kilómetros o menos de distancia.
Bajo este mecanismo, los usuarios pagarían en la primera estación, obtendrían exoneración en la segunda, presentando la boleta de pago anterior, y volverían a abonar en la tercera, siguiendo este patrón de manera sucesiva.
El proyecto también establece exoneración total del pago de peajes para ambulancias y unidades de emergencia médica (pública y privada); vehículos oficiales de las Fuerzas Públicas; y para vehículos de los cuerpos de bomberos.
El financiamiento para la ejecución de la ley, según el proyecto, provendrá de los ingresos generados por los propios peajes y fondos del Presupuesto General de la Nación asignados al MOPC.
Según el proyectista, de ser aprobada la iniciativa, promete revolucionar el sistema vial paraguayo, buscando equilibrar la carga financiera del mantenimiento de rutas entre todos los usuarios del sistema, mientras se reduce el impacto económico "desproporcionado" que actualmente sufren ciertas comunidades.
La iniciativa del diputado Cantero representa un esfuerzo integral por modernizar y hacer más equitativo el sistema de peajes nacional, abordando tanto las deficiencias estructurales como la necesidad de mayor recaudación para el mantenimiento vial del país.