Proponen también reforma de caja parlamentaria
Un proyecto que permanecía archivado desde el año pasado reapareció de manera repentina en Diputados, justo cuando sectores de la oposición impulsaron una iniciativa más radical: suprimir por completo la jubilación especial de senadores y diputados. La coincidencia temporal no pasó desapercibida y reavivó las sospechas sobre la verdadera voluntad de reforma dentro del Congreso.
La propuesta que ahora vuelve a circular había sido presentada en agosto del año pasado por integrantes del Consejo de Administración de la Caja Parlamentaria. Desde entonces, no registró avances ni debate público relevante. El plan plantea cambios parciales al régimen vigente, entre ellos el aumento de la edad mínima para acceder a la jubilación, que pasaría del actual umbral de 55 años a 65, aunque sin modificar de fondo el requisito de años de aporte, que se mantiene entre 10 y 15 años según el caso.
El escenario cambió cuando un grupo de legisladores opositores presentó un proyecto que apunta directamente a eliminar el régimen especial, conocido popularmente como "jubilación vip". A partir de ese movimiento, desde la presidencia del Congreso se empezó a hablar nuevamente de la necesidad de "actualizar" la Caja Parlamentaria, promoviendo la reforma que llevaba meses sin tratamiento. Desde el oficialismo se insiste en que elevar la edad mínima es una medida razonable y necesaria, y se argumenta que la iniciativa ya había sido trabajada por las autoridades del sistema previsional legislativo.
Desde la administración de la Caja se confirmó que el proyecto original sería ajustado con nuevas modificaciones. Entre los cambios que se analizan figura no solo el aumento de la edad jubilatoria, sino también una suba en los porcentajes de aporte mensual que realizan los legisladores en actividad y los ya jubilados. En el primer caso, el descuento pasaría del 22% al 24% de la dieta y otros beneficios, mientras que para los retirados subiría del 12% al 14%.
Otra de las modificaciones apunta a reducir el monto de las jubilaciones y a cambiar la base de cálculo. Actualmente, los beneficiarios ordinarios perciben el 80% de su dieta, calculada sobre el promedio de los últimos cinco años. La nueva propuesta plantea bajar ese porcentaje al 70% y ampliar el período de cálculo a 15 años. En el caso de las jubilaciones extraordinarias, el haber se reduciría al 50% del promedio de los últimos 15 años, dejando atrás el esquema vigente que toma como referencia solo los últimos cinco años con un 60% de la dieta.
Desde la administración del sistema se sostiene que la Caja Parlamentaria tiene sostenibilidad garantizada, al menos, hasta el año 2035, pero que estas modificaciones permitirían mejorar su previsibilidad financiera y ampliar levemente su margen de funcionamiento. También se remarcó que, si bien existen aportes estatales previstos en el presupuesto, el funcionamiento actual de la Caja se sostiene principalmente con recursos propios, en especial los ingresos generados por préstamos otorgados a sus miembros.
Mientras tanto, la discusión de fondo sigue abierta. Para los sectores que impulsan la eliminación total del régimen especial, los cambios parciales no alcanzan y solo buscan preservar un esquema de privilegios que no existe para el resto de los trabajadores. Para otros, la reforma es una salida intermedia que permitiría ajustar el sistema sin desmantelarlo. En medio de esa pulseada, el futuro de la jubilación parlamentaria vuelve a quedar bajo la lupa de la opinión pública, en un contexto de creciente rechazo social a los beneficios diferenciados de la clase política.