Prioridades del Gobierno

Prioridades del Gobierno

Está claro que el gobierno está para proveer ciertos servicios a sus ciudadanos. Nuestra misma Constitución Nacional enumera algunas de estas obligaciones del gobierno.

El presidente hace no mucho se jactaba de haber superado al expresidente Cartes, y de estar en camino de su sueño de superar, al menos en rutas, a Stroessner.

Claro está que las rutas son importantes, pero ¿realmente son una prioridad en estos momentos tan difíciles que estamos pasando?

Más allá del complejo de inferioridad que el presidente pueda tener, y que su empresa sea la que provea de materiales para la pavimentación de las rutas, el presidente debe dar prioridad a lo que el pueblo necesita desesperadamente.

En materia de seguridad todavía estamos tan mal. Nada menos que un exvicepresidente sigue secuestrado por guerrilleros terroristas. Vuelven las invasiones a las propiedades rurales en una forma que va descontrolándose, y a todo eso se suma la constante amenaza de ladrones y narcotraficantes.

En educación, lo cual tendría que haber sido prioridad nacional, el presidente ha decidido nombrar a un amigo suyo sin ninguna cualificación académica para el cargo, y sin ninguna trayectoria en educación. Para colmo, al gran fracaso educativo del año pasado vino a sumársele la pandemia.

De este modo, a la inutilidad del ministro Petta de marcar políticas educativas, se suma así la falta de internet y de recursos para plantear una educación a distancia efectiva. Todo fue improvisación desde el comienzo, y realmente no sabemos cuál era la expectativa que se tenía cuando nombraron a un ministro sin la más mínima preparación.

El ministro de Hacienda fue el primero en abandonar el barco. En su despedida, reconoció que tuvo muchos errores, pero que aprendió bastante también en el cargo. El problema es que el Estado no es una escuelita para que gente improvisada venga a tantear suerte y aprender.

El presidente va cada vez más marcando un discurso y una línea que favorece a las reemergentes corrientes de izquierda. En sus últimos discursos viene haciendo más eco a Evo Morales que a los principios republicanos que lo llevaron al poder.

Al presidente le aclaramos que el mercado no deshumaniza a la sociedad. Es el mercado libre el que provee las necesidades de la gente, y es también ese mercado libre el que provee de oportunidades para la gente que no tuvo la suerte que tuvo el presidente pueda logra prosperar.

¿Cómo es que la amenaza que representaban Cuba, Venezuela y el socialismo en Argentina, hoy día parecen ser opciones válidas para muchos paraguayos? Estamos nada menos que en segundo lugar, detrás de Venezuela, en corrupción.

Se viene castigando como nunca antes al sector privado. Esta pandemia no la sufrimos todos, porque mientras que muchos comunes se han ido a la quiebra, los políticos y algunos empresarios siguieron enriqueciéndose y aún más gracias a la pandemia.

La inoperancia de los servicios del Estado, como ANDE y ESSAP seguirán flagelando al pueblo; sin embargo, podemos esperar más rutas en el país. Muchos seguirán empobreciéndose y unos pocos se harán aún más ricos. Pero todos tendremos que pagar las enormes deudas del Estado.

Se viene haciendo natural, en el país de la electricidad, que cada uno tenga su propio generador eléctrico. Los que pueden también se ven en la necesidad de contratar maestros privados para que sus hijos no terminen sin educación. Al final, el Estado ha dejado de proveer, pero nunca de recaudar.

Las prioridades deben responder a las necesidades del pueblo. En lugar de seguir endeudándonos más para construir rutas, ese dinero se hubiera invertido en ayudar a las empresas, en proveer servicios de internet para que continúe la educación, y en hacer que funcionen ANDE y ESSAP.

El Estado debe proveer una plataforma educativa, de infraestructuras y de servicios que garanticen la igualdad de oportunidades en un mercado libre. Cuando el Estado deja de hacer lo que tiene que hacer, así es como algunos empiezan ya a ver sin mucha dificultad el paraíso socialista.

El Estado es servidor del hombre libre. Las prioridades y lealtades deben estar en orden, de lo contrario seguiremos en un desastre.

D.D.W-S