Prieto, ex intendente de Ciudad del Este y precandidato presidencial, afirmó que su respaldo a Ortega le valió críticas de distintos referentes opositores. En ese contexto, se refirió a Masi con un insulto de tinte misógino, lo que provocó una reacción inmediata en redes sociales. Según el dirigente esteño, algunas figuras de la oposición "se molestaron" por su postura y mencionó a Masi entre quienes, supuestamente, le habrían cuestionado por su inclinación hacia la diputada.
La ex legisladora respondió de manera directa pero sin entrar en un enfrentamiento prolongado. Afirmó que está acostumbrada a escuchar adjetivos denigrantes dirigidos a mujeres en política y advirtió que este tipo de agresiones desalienta a muchas jóvenes a involucrarse en la vida pública. Señaló que estas expresiones actúan como una barrera que refuerza la violencia simbólica contra las mujeres.
El senador Rafael Filizzola, esposo de Masi, también salió al paso de las declaraciones de Prieto y lo acusó de actuar con irresponsabilidad. Cuestionó que el ex intendente descalifique procesos ajenos y se refiera en términos ofensivos a una figura con larga trayectoria política. Incluso sugirió que Prieto debería revisar su comportamiento y su estabilidad emocional antes de volver a realizar ataques personales.
La polémica escaló rápidamente y alcanzó a otros referentes de la oposición. La senadora Esperanza Martínez pidió frenar las peleas en redes sociales y enfocarse en el debate político real, señalando que los enfrentamientos personales pueden distraer de los objetivos de fondo. Afirmó que la oposición debe mantener la discusión en términos propositivos y no caer en disputas que solo generan desgaste.
A su vez, la diputada Celeste Amarilla ironizó sobre el comportamiento de Prieto y advirtió que no se puede construir una alianza sólida si sus propios actores se exponen a controversias innecesarias. Consideró que el ex intendente se extralimitó y que su actitud puede complicar las negociaciones políticas en curso.
El episodio volvió a mostrar la complejidad del proceso para consolidar una candidatura unificada en Asunción. Con apoyos divididos entre Ortega y Soledad Núñez, cada declaración pública de peso mueve fichas dentro del tablero opositor. Lo ocurrido con Prieto evidencia que, además de las diferencias políticas, los estilos personales y la crispación en redes sociales se han convertido en un factor que influye directamente en el rumbo de la interna.