El presidente de la Comisión Permanente del Congreso Nacional, el diputado Raúl Latorre, recibirá este lunes, en un encuentro que se informó será “reservado”, a familiares del exvicepresidente Oscar Denis, secuestrado por el grupo autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) hace más de cuatro meses.
El encuentro en el Congreso se da luego que el gobierno de Mario Abdo Benítez rechazara la mediación del Comité Internacional de la Cruz Roja, que era gestionada por la familia del septuagenario empresario y político liberal en un desesperado intento por hacer contacto con el grupo armado para negociar la liberación de Denis.
La decisión del gobierno, que teme que la intervención de la organización humanitaria internacional pudiera granjearle al EPP el estatus de “fuerza beligerante” que el grupo busca afanosamente, fue calificada por Beatriz Denis, vocera de la familia, como una muestra más de la “falta de voluntad política” del Ejecutivo.
“Escuché que el canciller dijo que no se trataba de un conflicto armado. Con esto nos damos cuenta de que no hay una voluntad política. Ya no me sorprende, no sé quién le da el status de beligerante”, había señalado la hija del exvicepresidente.
No es la primera vez que la familia Denis carga contra el gobierno de Abdo Benítez por la falta de información oficial sobre la búsqueda del ganadero secuestrado, y tampoco es la primera vez que sus hijas acuden al Congreso en busca de respuestas.
Ya en noviembre del año pasado, las familias de Denis, y los otros dos secuestrados por el grupo armado, el policía Edelio Morínigo y el ganadero Félix Urbieta, habían solicitado al Senado una cumbre de Poderes que defina una política de Estado para el abordaje integral de la violencia en el norte del país, pero la iniciativa no avanzó por la negativa, nunca fundamentada, de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
El caso
Oscar Denis Sánchez fue secuestrado en su estancia “Tranquerita”, junto a su peón el joven indígena Adelio Mendoza, que fue liberado cinco días después, en un caso que desde un primer momento el gobierno interpretó como una respuesta del grupo armado por el ataque a su campamento, el 2 de septiembre en Yby Yaú, donde fueron supuestamente abatidas las dos niñas argentinas de la familia Villalba, Lilian Mariana y María Cármen.
A los pocos días de ocurrido el suceso, el gobierno de Abdo Benítez ordenó un despliegue de tropas y equipos de combate inédito desde la caída de la dictadura, en 1989. La FTC dispone de unos 1.000 hombres, blindados y transporte, además de contar con el asesoramiento de expertos colombianos en contrainsurgencia, con tecnología de rastreo de última generación. Se trata de un esfuerzo que sin embargo no ha rendido los resultados esperados hasta el momento.
En un principio, la liberación de Mendoza, concretada tras un primer y único contacto de los captores de Denis con la familia, donde pasaron una lista de exigencias por su liberación y adelantaron que dejarían en libertad al joven trabajador, aumentó las expectativas por el pronto regreso del exvicepresidente, pero pronto también esas esperanzas se esfumaron con el correr de los días y la falta de noticias.
La familia Denis cumplió con la parte que le tocaba de las exigencias del grupo armado, que volvió a requerir al Estado la liberación de sus líderes presos Carmen Villalba y Alcides Oviedo Brítez, una demanda imposible de cumplir.
Beatriz y sus hermanas distribuyeron miles de kits de alimentos y herramientas exigidas por el EPP por la liberación de su padre, entre comunidades campesinas e indígenas de Concepción, Amambay, San Pedro y Canindeyú. Fue una verdadera carrera contra el tiempo concretar la tarea en el plazo exigido de 8 días. Después, comenzó la vana espera por el regreso de su padre, que continúa hasta hoy.