El consultor y analista político, Jorge Rolón Luna, habló de la situación de la narcopolítica en el país. Señaló que probablemente en las campañas políticas, donde se ve que corre mucho dinero, hay plata del narcotráfico. Aseguró que los políticos que se involucran con las organizaciones criminales quedan debiendo favores y entran a un terreno del que "ya no pueden salir". "Lo más inteligente que puede hacer un político es no aliarse con gente de ese carácter", señaló en entrevista con Bruno Masi.
"El narcotráfico es una de las actividades más importantes de las organizaciones criminales por una cuestión muy sencilla. Es muy buen negocio, con altos índices de retorno a la inversión, un negocio muy lucrativo, y es lucrativo porque tiene una demanda que no deja de crecer. Como es buen negocio, mucha gente se vuelca a él, pese a los riesgos que tiene", comentó.
"Yo creo que lo más inteligente que pueden hacer los políticos es no aliarse con gente de ese carácter, por varias razones. Ese tipo de pactos es un pacto con el diablo, quien entra a ese mundo no puede salir, está prisionero de extorsiones y chantajes y está perjudicándole la vida a otros", agregó.
Manifestó que probablemente corre mucha plata procedente del tráfico de drogas en las campañas electorales. "Para las personas que saben lo difícil que es conseguir fondos económicos, llama la atención la magnitud de nuestras campañas: una porque el dinero no se consigue fácilmente, dos porque nadie te regala tanto dinero sin nada a cambio, de cierta forma ellos (los narcos) van a recuperarlo. Los políticos que deciden meterse en estos grupos, quedan con la condición de devolver favores, yo no sé hasta qué punto hacer política en esas condiciones vale la pena", dijo.
Operativo A Ultranza Py
En otro sentido, se refirió al operativo A Ultranza Py, que, a su decir, es un episodio que no va a cambiar la situación del tráfico de drogas en el país. "Este es un episodio más que no va a hacer mella en el negocio del tráfico de drogas. Estos que van a ir presos van a ser reemplazados por otros, el negocio seguirá funcionando sin ningún tipo de alteración", dijo.
Además, se refirió al caso de Arnaldo Giuzzio, quien fue vinculado a uno de los narcos, de nombre Marcus Vinicius, quien aparentemente le prestó un vehículo suyo cuando el suyo sufrió desperfectos, pero el exministro del Interior, dijo que desconocía que el mismo fuera un mafioso.
"Lo de Giuzzio es un ejemplo de la manera en que los negocios ilícitos, particularmente el poder de penetración del narcotráfico, se muestran en una sociedad como la nuestra. Desde una perspectiva ética, no jurídica, los funcionarios no deberían tener relacionamientos comerciales y personales muy estrechos con quienes son proveedores del Estado, y en el caso del ministro del Interior, tratos con empresas y empresarios que no están, digamos, exhaustivamente evaluados y analizados. Son cosas que ocurren muy frecuentemente en nuestro país", expresó.
Además, dijo que los políticos de nuestro país no hablan de política. "Están todo el santo día o la mayor parte del tiempo en disputas internas, no se encargan de temas de relevancia o los más importantes conflictos dentro del país", agregó.
Finalmente, se refirió puntualmente a Juan Carlos Galaverna, a quien al parecer ya no le importa su reputación, por lo que ya no le importa involucrarse en hechos nefastos o que lo dejen mal parado. "Cuando uno no tiene una reputación que cuidar, como es el caso de Juan Carlos Galaverna, ya poco o nada le importa su accionar. Eso en gran medida explica el accionar de Galaverna en todo este tiempo, involucrándose en todos los hechos políticos nefastos de nuestra transición y no tiene problema incluso en confesar que hizo trampa en algunas elecciones y esas cuestiones", enfatizó.