Peña sostiene que su Gobierno "va excelente"
El presidente Santiago Peña afirmó que su administración, a dos años y dos meses de mandato, atraviesa una fase de "resultados extraordinarios" y que el aparato estatal opera "con eficiencia, coordinación y a favor de los más vulnerables". Durante la reunión con su gabinete de ministros comunicada por la Presidencia de la República, Peña sostuvo que el país "está mejorando de verdad" y que los desafíos siguen, pero "tenemos un Gobierno que no se detiene". Según él, "no se trata sólo de hacer mucho, sino de hacerlo bien y que la gente lo sienta".
Peña precisó que cada ministerio recibió la instrucción de presentar "un plan de acción concreto" para acortar brechas estructurales, y subrayó que su Ejecutivo eleva el nivel de exigencia porque —dijo— "las condiciones sociopolíticas, económicas y sociales cambian y no podemos dormirnos sobre los laureles". La declaración oficial divulgada al final de la reunión describe un mandato claro: "duplicar esfuerzos, transparentar resultados y comunicar lo que hacemos".
El relato oficial de logros
El mandatario hizo énfasis en los programas sociales como eje de la política pública, destacando que el programa Hambre Cero y otros que buscan cobertura educativa para los más vulnerables son "ejemplos de una gestión con rostro humano". Señaló que la inversión en infraestructura y servicios básicos está siendo priorizada, y que con ello se está construyendo "un país más fuerte, más justo y sin complejos". Según el Ejecutivo, Paraguay "no tiene nada que envidiar" a otras naciones de la región en lo que respecta al enfoque de protección social y modernización del Estado.
Peña también enfatizó la necesidad de que el Estado sea "visible en los barrios, en la realidad diaria de la gente", y ordenó que los ministros aparezcan más ante los ciudadanos, que expliquen qué se hace y cómo. El ministro del Interior calificó la reunión como "dura" y de autoevaluación, asegurando que la instrucción del presidente fue clara: "esta es una gestión de resultados".
Contraste con la realidad del país
A pesar del optimismo gubernamental, la situación general del país presenta tensiones que desafían ese relato. En el sistema de salud, profesionales advierten sobre condiciones laborales precarizadas y servicios que no alcanzan la demanda. En educación, la infraestructura escolar y los recursos tecnológicos aún presentan rezagos. En seguridad ciudadana, la percepción de inseguridad sigue siendo alta, especialmente en sectores urbanos y suburbanos. Las encuestas más recientes muestran que un porcentaje significativo de la población considera que la mejora aún no se hace sentir con claridad.
La brecha entre lo anunciado desde Palacio y lo vivido por muchos ciudadanos es real. Aunque el crecimiento macroeconómico y ciertos indicadores mejoren, la experiencia de los servicios públicos, la confianza institucional y la estabilidad cotidiana siguen siendo áreas que requieren atención. El decir que "va excelente" adquiere sentido sólo si se traduce en hechos tangibles, si el ciudadano común puede constatar que "mejoró mi vida" y no solo que "se anunció que va a mejorar".
El desafío que queda por delante
El reto para el Gobierno de Peña es transformar el discurso de éxito en experiencia palpable. El mensaje de que la gestión marcha "excelente" puede funcionar como impulso interno, pero solo si se acompaña de avances que la gente perciba, que los medios certifiquen y que la evaluación ciudadana reconozca. En un contexto donde la confianza hacia las instituciones está fragilizada, el momento no admite pausas: de nada sirve proyectarse como un Gobierno triunfador si muchos ciudadanos siguen preguntándose cuándo les toca.
El tiempo que resta del mandato, y sobre todo los próximos meses, serán decisivos. Si los programas sociales amplían su cobertura y calidad, si los servicios públicos funcionan sin interrupciones, si la seguridad mejora y la inversión pública se refleja en los barrios, el gobierno podrá consolidar su narrativa. Si no, ese "excelente" se convertirá en palabra hueca. El presidente ya dio la orden al gabinete. Ahora cabe ver si los hechos corresponden y la ciudadanía deja de esperar.



