El mandatario sostuvo que se trató de una reunión de trabajo y defendió la presencia del titular de la Asociación Nacional Republicana como parte natural de la dinámica política.
Ante los cuestionamientos sobre la falta de publicidad del encuentro, Peña respondió que no existió ninguna intención de ocultamiento y relativizó las críticas al señalar que mantiene reuniones de manera permanente con distintos actores del sistema político. Según afirmó, el hecho de que una actividad no figure en la agenda oficial no la convierte automáticamente en secreta ni irregular.
El jefe de Estado admitió sin rodeos que Cartes estuvo presente y justificó su participación en su condición de presidente del partido de Gobierno. En ese sentido, aseguró que mantiene contactos habituales con autoridades partidarias, legisladores y representantes de otros poderes del Estado, y que ese tipo de intercambios forman parte del funcionamiento de una democracia representativa en la que la ciudadanía elige a sus autoridades a través del voto.
Peña evitó profundizar sobre las críticas vinculadas a un supuesto sometimiento de la Justicia al poder político o económico. En cambio, enfatizó que las decisiones de los poderes del Estado se expresan exclusivamente a través de actos formales. Indicó que, en el caso de la Corte, esas decisiones se reflejan en sentencias, mientras que en el Ejecutivo se materializan mediante decretos, y no en conversaciones o reuniones informales.
El presidente insistió en que los encuentros mantenidos en su residencia no son espacios donde se adopten resoluciones, sino instancias de diálogo y coordinación. Señaló que la ciudadanía y los distintos sectores deben evaluar a las instituciones por sus actos administrativos y no por interpretaciones sobre reuniones privadas o de trabajo.
También buscó minimizar la polémica al señalar que recibe con frecuencia a parlamentarios de distintos sectores, así como a autoridades de otros organismos del Estado. Comparó la reunión con los ministros de la Corte con encuentros habituales que mantiene con miembros del Congreso y del Tribunal Superior de Justicia Electoral, a los que describió como parte de sus obligaciones constitucionales de coordinación entre poderes.
Sobre las ausencias en la reunión, Peña explicó que no tiene injerencia en quiénes aceptan o rechazan una invitación. Aclaró que no puede convocar simultáneamente a todos los integrantes de órganos colegiados y que cada autoridad decide si participa o no de ese tipo de encuentros.
Finalmente, el mandatario afirmó que este tipo de reuniones contribuyen al fortalecimiento del sistema democrático y sostuvo que los encuentros entre autoridades pueden realizarse en distintas sedes del Estado, sin que ello implique una vulneración institucional ni una interferencia indebida entre poderes.