Sector privado no está obligado a adherirse

Peña no puede declarar feriado nacional y sí un asueto, pero es solo para funcionarios

Los rumores sobre una posible jornada libre en todo el país si Paraguay clasifica hoy al Mundial 2026 han despertado entusiasmo, pero también confusión.
Santiago Peña con la selección. Agencia IP.

La victoria frente a Brasil podría marcar el regreso de la Albirroja a una Copa del Mundo tras 16 años de ausencia, y voces como la del presidente de la APF, Robert Harrison, ya hablan de "feriado nacional" como una forma de celebrar el esperado logro. Sin embargo, jurídicamente, declarar feriado no es algo que el presidente de la República pueda decidir por sí solo.

En Paraguay, un feriado nacional debe ser establecido por ley. Es decir, requiere que se presente un proyecto ante el Congreso Nacional, sea debatido y aprobado por ambas Cámaras, y finalmente promulgado por el Poder Ejecutivo. Este procedimiento está reservado para fechas de significación histórica o cívica, y no puede resolverse mediante un simple decreto presidencial. Un ejemplo reciente de este tipo de legislación es la Ley N.º 4531, que en el año 2011 restableció el 14 de mayo como feriado nacional en conmemoración de la Independencia.

Lo que sí puede hacer el presidente, de forma inmediata y sin pasar por el Congreso, es declarar un asueto nacional. El asueto, a diferencia del feriado, está dirigido exclusivamente a los funcionarios del sector público. Esto significa que los empleados estatales podrían quedar exentos de trabajar si el presidente Santiago Peña así lo dispone a través de un decreto. El sector privado, por su parte, no está obligado a acatar esta medida, aunque algunas empresas podrían adherirse voluntariamente.

Este mecanismo ya ha sido utilizado en ocasiones anteriores. Por ejemplo, el pasado mes de abril, el Ejecutivo declaró asueto para el Jueves Santo a fin de facilitar los desplazamientos durante la Semana Santa. En todos los casos, el alcance de esta medida fue claro: solo beneficia al funcionariado público.

Por tanto, si Paraguay logra vencer a Brasil y asegurar su lugar en el Mundial, la posibilidad más viable en el corto plazo es la declaración de un asueto nacional por parte del presidente, lo que permitiría una jornada de celebración parcial. Para un feriado nacional efectivo que abarque a toda la ciudadanía, se requeriría un proceso legislativo más largo y complejo. La emoción del momento podría encontrar así su cauce en una medida simbólica, aunque limitada en su aplicación.