Resolución

Peña ordena baja deshonrosa del coronel Belotto tras escándalo por celular para "Tío Rico"

El Poder Ejecutivo dispuso la baja deshonrosa del coronel DCEM Luis María Belotto Quiñónez de las Fuerzas Armadas, luego de que se confirmara su condena por soborno agravado en el marco del caso conocido como "Celular para Tío Rico", vinculado a la estructura criminal desbaratada en el operativo A Ultranza Py.

La medida fue oficializada mediante el Decreto N° 5082, firmado el 7 de diciembre por el presidente Santiago Peña.

La decisión se apoya en las conclusiones del Tribunal de Honor Militar, que declaró la indignidad del comportamiento del ahora exuniformado, al considerar que sus actos vulneraron principios esenciales que rigen la vida institucional castrense, como la honestidad, la integridad y el respeto a la ley. Con esta sanción, Belotto pierde definitivamente su condición militar, además de todos los beneficios y prerrogativas asociados a su rango.

El fallo del Tribunal de Honor, asentado en el Acta N° 130/2025, sostiene que los hechos no solo afectaron el nombre personal del coronel, sino que también provocaron un grave daño a la imagen de las Fuerzas Armadas. La normativa aplicada corresponde a lo establecido en la Ley N° 1115/1997, que habilita al Poder Ejecutivo a disponer la baja deshonrosa cuando se configuran faltas graves contra el honor militar.

Belotto fue condenado junto a su esposa, Alba Lidia Ale de Belotto, a dos años de prisión con suspensión de la ejecución de la pena, tras comprobarse su participación en un esquema de soborno destinado a introducir un teléfono celular a favor de Miguel "Tío Rico" Insfrán Galeano, uno de los principales procesados por narcotráfico en el país. La investigación probó que el entonces coronel mantuvo comunicaciones frecuentes con el abogado Miguel Mendieta, defensor del narcotraficante, con quien coordinaba los intentos de ingreso del dispositivo al penal militar de Viñas Cue.

Según la sentencia, Belotto solicitó al mayor Guillermo Moral que aceptara diez millones de guaraníes a cambio de permitir el ingreso del celular. Ante la negativa del oficial y de otro militar, su esposa intentó introducir el aparato ocultándolo dentro de un paquete de yerba, maniobra que fue detectada durante un control de guardia.

El caso adquirió aún mayor connotación pública tras el asesinato del teniente coronel Guillermo Moral Centurión, ocurrido el 2 de octubre, cuando fue atacado por sicarios en motocicleta frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción. Ese crimen sigue rodeado de fuertes sospechas sobre posibles vínculos con redes criminales.

Con la firma del decreto, el Gobierno busca dar por cerrado uno de los episodios más sensibles que golpearon a la institución militar en los últimos años, marcado por la infiltración del narcotráfico, la corrupción interna y el quiebre de la disciplina dentro de un estamento históricamente considerado pilar del orden institucional.