Pide que renuncien si no están aptos

Peña exhibe fisuras en su Gabinete y lanza ultimátum

El mandatario reconoció deficiencias en su equipo de gobierno, especialmente en áreas claves como salud, seguridad y obras públicas, y les pidió a sus ministros que den un paso al costado si no pueden cumplir. La presión política y social aumenta, y hasta desde el propio oficialismo se multiplican los cuestionamientos.

El presidente de la República, Santiago Peña, protagonizó este martes un inusual y enérgico discurso durante la reunión del Consejo de Ministros en el Palacio de Gobierno, en el que dejó en evidencia un creciente descontento con el desempeño de varios integrantes de su Gabinete. A semanas de cumplirse dos años de su administración, el mandatario pidió redoblar los esfuerzos, pero también lanzó una advertencia clara: si algún ministro siente que no está en condiciones de seguir, tiene la posibilidad de dar un paso al costado.

"Más allá del camino transitado, todavía estamos lejos de sentirnos satisfechos (...) Si sienten que ya no están en condiciones, siempre la posibilidad de dar un paso al costado es una realidad", sentenció el jefe de Estado.

Este tipo de declaraciones, poco frecuentes en discursos oficiales, reflejan no solo autocrítica, sino también una señal de desgaste interno que empieza a hacerse evidente, tanto dentro del equipo presidencial como en sectores aliados del oficialismo.

Salud: una gestión marcada por ausencias y conflictos

Uno de los blancos principales de los cuestionamientos en las últimas semanas ha sido la ministra de Salud, María Teresa Barán, cuya gestión ya había sido objeto de intentos de interpelación por parte de la oposición. Esta vez, fue su ausencia en la Comisión de Hacienda y Presupuesto del Senado la que encendió nuevamente las críticas, incluso desde el propio coloradismo cartista.

La secretaria de Estado se excusó de participar en la discusión sobre un proyecto clave: la exoneración tributaria para la adquisición de vacunas y el fortalecimiento del Programa Nacional de Inmunizaciones. Su decisión generó una fuerte reacción del senador Silvio Ovelar (ANR-HC), presidente de la Comisión.

"Aparte de inepta e ineficiente, esta señora que daña enormemente la imagen del presidente de la República, encima no viene a defender un presupuesto que nosotros vamos a tratar de igual manera", disparó Ovelar.

El golpe vino desde adentro, revelando una grieta cada vez más profunda entre el equipo ministerial y actores relevantes del oficialismo. La figura de Barán ya venía desgastada, y esta última omisión podría representar un punto de inflexión.

Obras Públicas: anuncios sin ejecución

Otra cartera clave, la del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), tampoco escapa a los cuestionamientos. La ministra Claudia Centurión destacó en el Consejo de Ministros que desde enero se emitieron 37 órdenes de inicio de obras y que se generaron más de 15.000 empleos. Sin embargo, los números reales muestran otra cara de la moneda.

A estas alturas del año, la ejecución presupuestaria del MOPC apenas alcanza el 23%, lo que deja dudas sobre la efectividad de la gestión, pese a los discursos optimistas. La distancia entre los anuncios y la realidad operativa sigue siendo un factor de frustración tanto para el sector privado como para la ciudadanía.

Seguridad y economía: avances macro, pero sin impacto real

El presidente también mencionó el crecimiento económico superior al 4% y la incorporación de 65.000 nuevos aportantes al Instituto de Previsión Social (IPS) como logros de su gobierno. No obstante, reconoció que estos números aún no se traducen en mejoras visibles en los sectores más vulnerables.

"Más allá de los grandes números macroeconómicos, todavía hay una necesidad de que esto se pueda sentir en los diferentes sectores de la sociedad", dijo Peña.

En materia de seguridad, otra área sensible, no se dieron grandes anuncios. Sin embargo, la mención de que aún "falta mucho por hacer" puede leerse como una admisión tácita de que los avances no han estado a la altura de las expectativas.

Oficialismo dividido y gabinete en la cuerda floja

Lo que quedó claro tras esta última reunión del Consejo de Ministros es que la paciencia del presidente Peña comienza a agotarse. La posibilidad de que se generen cambios en el Gabinete ya no es un simple rumor: el propio jefe de Estado abrió esa puerta públicamente.

La creciente presión de la ciudadanía, sumada a los reproches desde sectores del cartismo, profundiza la sensación de que algo no está funcionando bien dentro del Ejecutivo. No es la oposición quien hoy exige cambios: es el propio oficialismo el que se muestra crítico, desconfiado, y cada vez más dispuesto a señalar responsables.

La declaración presidencial no fue solo un llamado a redoblar esfuerzos, sino un claro estirón de orejas a quienes, según se percibe desde la misma cúpula, no están dando la talla. Y en política, cuando el jefe de Estado invita a "dar un paso al costado", no es una sugerencia, es un ultimátum.

En un escenario de creciente presión institucional, social y política, no sería sorprendente que en las próximas semanas se registren cambios dentro del Gabinete. La reunión del Consejo de Ministros tuvo lugar a pocas semanas del informe que el presidente debe presentar ante el Congreso Nacional, lo que podría actuar como catalizador para una eventual reestructuración del equipo de gobierno.