Peña emprende el segundo viaje más largo de su mandato
El periplo ha generado una ola de cuestionamientos, no solo por su duración, sino por la decisión del mandatario de no asistir al funeral del Papa Francisco en el Vaticano, un evento de trascendencia mundial que congregará a jefes de Estado y líderes religiosos de todo el planeta.
Según explicó el vocero del Gobierno, Guillermo Grance, el presidente tiene previsto reunirse con representantes de varios bancos y organizaciones durante su estancia en territorio estadounidense. Además, recibirá una distinción por parte de la comunidad judía en reconocimiento a su postura de respaldo al Estado de Israel. De acuerdo con Grance, este viaje forma parte de la estrategia del Ejecutivo para "posicionar al Paraguay ante la mirada internacional".
Sin embargo, la controversia se ha encendido debido a la elección del mandatario de no asistir al funeral del papa Francisco, un pontífice que mantuvo una relación particularmente cercana con el Paraguay durante su papado. La ausencia de Peña, en un acto de fuerte carga simbólica y diplomática, ha sido interpretada por muchos sectores como una falta de sensibilidad institucional, más aún considerando que el presidente tampoco ha delegado la representación nacional al vicepresidente Pedro Alliana, como lo establece la Constitución Nacional.
En su lugar, quien representará al Paraguay en el Vaticano será Raúl Latorre, presidente de la Cámara de Diputados, un funcionario claramente de menor jerarquía dentro del Estado paraguayo. Esta decisión ha sido duramente criticada por varios analistas, quienes consideran que minimiza la relevancia que el Paraguay debería otorgar a la despedida de una figura espiritual de impacto global y con profundas conexiones históricas con la región.
Este viaje se suma a una agenda internacional intensa por parte de Peña, quien ya acumula más de 40 salidas al exterior en menos de dos años de gestión. Aunque el periplo no supera la gira de enero de 2025 —cuando estuvo fuera del país durante 18 días consecutivos— sí resalta por la polémica que lo rodea, alimentando percepciones de desconexión entre la agenda presidencial y los símbolos de identidad espiritual y cultural más arraigados en la sociedad paraguaya.