Santiago Peña, presidente de la República, asistió, medió y presenció ayer la incidentada sesión donde estaba prevista la
asunción presidencial de su homólogo guatemalteco, Bernardo Arévalo, y la vicepresidenta Karin Herrera. El acto fue retrasado debido a que adeptos del presidente saliente, Alejandro Giammattei, rechazan la elección de Arévalo.
Si bien Peña actuó de mediador ante la situación que se provocó para evitar el juramento de Arévalo por parte de los opositores e instó a respetar la voluntad popular del pueblo guatemalteco, finalmente por motivos de agenda se retiró sin presenciar el juramento.
"La voluntad popular se respeta, por eso elevamos nuestra voz en defensa de la democracia. El soberano pueblo de Guatemala se expresó en las urnas y es inadmisible una interrupción en ese proceso. Esta voluntad debe ser respetada", expresó Peña.
https://twitter.com/SantiPenap/status/1746670273003241763