El senador liberal Éver Villalba anunció que solicitará un informe detallado sobre la situación de todas las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) en el país, abarcando tanto el sector público como el privado. Su iniciativa responde a preocupaciones sobre la precariedad en la atención crítica, especialmente luego de la pandemia de COVID-19, cuando se improvisaron varias unidades que actualmente operan en condiciones deficientes o han sido prácticamente abandonadas.
Villalba recordó que durante la emergencia sanitaria se habilitaron UTI de manera apresurada para hacer frente al aumento de pacientes graves. Sin embargo, tras la pandemia, muchas de estas unidades no fueron fortalecidas ni completamente equipadas para seguir funcionando de manera óptima. Como ejemplo, mencionó el caso del Instituto de Previsión Social (IPS) en el departamento de Ñeembucú, donde una de estas terapias sigue operando, pero de forma limitada.
El legislador explicó que en esta unidad específica no se cuenta con personal médico disponible las 24 horas ni con el equipamiento necesario para ofrecer un servicio adecuado. "No se tiene guardia 24 horas, no hay personal y no hay equipos completos. Con tener solo la cama para terapia es insuficiente. Necesitás monitores, respiradores, especialistas en temas de terapia... no es que uno se recibe como licenciado y automáticamente puede estar en terapia", señaló Villalba en una entrevista concedida a Radio 780 AM.
El pedido de informe busca obtener datos precisos sobre la cantidad de UTI en funcionamiento, su distribución en el país y sus condiciones actuales. Según explicó el senador, esta información será clave para definir el presupuesto necesario para fortalecer el sistema de salud y garantizar una atención adecuada en terapia intensiva. La crisis en el sector sanitario ha sido uno de los temas más discutidos en los últimos meses, con denuncias sobre la falta de insumos y la muerte de pacientes por la precariedad de los hospitales públicos.