Sin embargo, detrás del gesto político emerge un dato sensible: versiones periodísticas indican que la membresía podría exigir un desembolso inicial de hasta US$ 1.000 millones.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales y una publicación del The New York Times, el borrador del estatuto de la Junta de Paz establece que los países interesados en una participación permanente deberían comprometerse a aportar más de mil millones de dólares en efectivo durante el primer año. El documento, aún no oficializado, abre interrogantes sobre el alcance real del organismo y su eventual proyección más allá del conflicto en Gaza.
Según ese medio, aunque la iniciativa fue concebida en el marco del plan de Trump para el escenario posterior a la guerra en Gaza, el texto no menciona explícitamente a ese territorio. Esa omisión alimentó especulaciones sobre un mandato más amplio, que incluso podría apuntar a constituir un foro alternativo al Consejo de Seguridad de la ONU, históricamente dominado por Estados Unidos.
Desde Asunción, la confirmación de la invitación llegó por medio de las redes sociales del presidente Peña, quien compartió imágenes de una carta firmada por Trump. En el mensaje, el mandatario paraguayo agradeció el gesto y afirmó que el país asume "con honor" la posibilidad de trabajar junto a Estados Unidos por una paz duradera. No obstante, en ningún momento hizo referencia a eventuales compromisos económicos asociados a la participación.
Hasta ahora, el Gobierno evitó pronunciarse oficialmente sobre si Paraguay debería realizar algún aporte financiero para integrar la Junta. El silencio alimenta el debate interno, especialmente ante la magnitud de la cifra que se menciona en los reportes internacionales y el impacto que un compromiso de ese tipo tendría en las finanzas públicas.
La carta enviada por Trump señala que los países invitados podrán designar representantes y que las reuniones del organismo se realizarán "en el futuro cercano". Además de Paraguay, otros gobiernos de la región considerados ideológicamente cercanos a la administración republicana, como el de Argentina, también fueron convocados a formar parte de la iniciativa.
La Board of Peace fue anunciada por Trump en septiembre de 2025 como una herramienta clave para implementar su plan de paz en la Franja de Gaza. La propuesta contempla una fase inicial de administración transitoria del territorio y, posteriormente, la conformación de un gobierno tecnocrático integrado por palestinos sin vínculos con Hamás, junto con el desarme de ese grupo.
En ese contexto, la invitación a Paraguay se inscribe en una política exterior que, en los últimos meses, mostró alineamientos claros con Washington e Israel en el marco del conflicto en Gaza. La incógnita que persiste es si ese alineamiento implicará, además del respaldo político, un compromiso financiero de proporciones históricas para el país.