Informe especial

Paraguay ante su dilema asiático: el CADEP desnuda la brecha entre Taiwán y China

Un estudio del Centro de Análisis y Difusión de la Economía Paraguaya revela que, pese a seis décadas de alianza diplomática con Taiwán, la economía paraguaya depende mucho más de China. Las donaciones taiwanesas son simbólicas frente a la magnitud comercial y de inversión del gigante asiático, que avanza incluso sin reconocimiento oficial.
Taiwán, Paraguay y China Continental. Web.

Paraguay es hoy el único país de América del Sur que mantiene relaciones diplomáticas con Taiwán. El vínculo nació en plena Guerra Fría, bajo dos dictaduras anticomunistas, y se sostuvo más por afinidad ideológica que por cálculo económico. 

El Nacional accedió al contenido del reporte del CADEP, elaborado por los economista Fernando Masi y Belén Servín. Según el material, la decisión de mantener relaciones solo con la isla asiática dejó a Paraguay al margen de los grandes flujos de inversión y comercio que China consolidó en la región durante las últimas tres décadas. Las razones de los gobiernos paraguayos posteriores a Stroessner para seguir con Taiwán fueron puramente ideológicas, señala el documento.

Un debate que ya divide a la política y al empresariado

El informe repasa cómo, desde mediados de los 2000, sectores del agronegocio y figuras políticas comenzaron a cuestionar la conveniencia de seguir aislados del mercado chino. En 2020, dieciséis senadores apoyaron una resolución que instaba al Ejecutivo a abrir relaciones con Pekín, una cifra impensable años atrás, y en 2023 el debate Taiwán-China se coló incluso en la campaña presidencial. Aunque Santiago Peña ratificó el vínculo con Taipéi, las voces pro-China crecen dentro del oficialismo y entre gremios que advierten el costo de mantener cerrada la puerta al mayor comprador mundial de soja y carne.

Comercio: China lidera, Taiwán apenas asoma

Los datos del Banco Central citados por el CADEP son contundentes. En 2024, China concentró el 33% de las importaciones paraguayas, superando a Brasil y Argentina. En contraste, Taiwán representó solo el 0,3% del total. En materia de exportaciones, el contraste es aún mayor. Paraguay no puede vender directamente a China por falta de relaciones diplomáticas, y sus envíos a Taiwán, aunque crecieron de 25 millones de dólares en 2014 a 229 millones en 2024, siguen siendo insignificantes frente al potencial chino. El informe señala que el acuerdo comercial preferencial firmado con Taipéi en 2017 benefició a 85 productos paraguayos, pero no generó un impacto relevante en el comercio total.

Donaciones frente a inversiones

El estudio calcula que Taiwán destinó a Paraguay unos 150 millones de dólares en donaciones por cada periodo presidencial, más un préstamo de 400 millones en 1999 que terminó salpicado por corrupción y fue cancelado recién en 2021. China, sin siquiera tener embajada en Asunción, ya es un actor más visible en la economía paraguaya. Es el principal proveedor de bienes de consumo, maquinaria e insumos industriales y ha comenzado a invertir a través de compañías que se registran como locales. Empresas chinas como COFCO International y Huawei tienen operaciones activas en el país. COFCO lideró las exportaciones de soja paraguaya en 2019 y aún figura entre las cinco mayores, mientras Huawei participa en proyectos de conectividad, educación y energía solar.

Inversión extranjera directa: números y contraste

Los flujos de inversión de Taiwán en Paraguay son prácticamente inexistentes, subraya el informe. Su participación en la inversión extranjera directa total es de 0%. China, en cambio, aunque marginal, muestra mayor dinamismo. Según el Banco Central, su saldo de inversión directa alcanzó 8,7 millones de dólares en 2023, mientras Taiwán apenas 5 millones. El documento advierte además discrepancias entre las cifras oficiales de ambos países. Paraguay registra montos hasta 40 veces superiores a los reconocidos por Pekín, lo que sugiere una presencia económica subdeclarada. En 2022, el Ministerio de Comercio chino reconocía 56 empresas chinas operando en Paraguay.

El peso de Estados Unidos y el Mercosur

El CADEP también detalla la presión diplomática de Estados Unidos, que busca evitar que Taiwán pierda a su último aliado sudamericano. Legisladores paraguayos denunciaron advertencias sobre eventuales sanciones o pérdida de visas si promovían un giro hacia China. En paralelo, el Mercosur reactivó conversaciones para un acuerdo de libre comercio con Pekín. El dilema, advierte el informe, es si China exigirá a Paraguay romper con Taiwán o si el bloque encontrará una fórmula flexible para preservar el vínculo taiwanés sin trabar las negociaciones regionales.

Taiwán promete tecnología, pero el mercado manda

En 2025, Taipéi intentó reequilibrar la balanza anunciando inversiones en un parque tecnológico, proyectos de inteligencia artificial, 5G y electromovilidad, y un crédito de 200 millones de dólares para viviendas sociales. Sin embargo, el CADEP considera que estos gestos carecen de magnitud y planificación a largo plazo frente al empuje comercial de China, que se consolida como el principal origen de bienes y servicios que consume el país.

Una realidad económica que supera la diplomacia

El estudio de Masi y Servín concluye que en casi siete décadas de relaciones con Taiwán, Paraguay no ha obtenido beneficios significativos en comercio e inversión. En cambio, los flujos económicos con China son más relevantes, aun sin reconocimiento diplomático. China ya es el principal proveedor, un inversor emergente y un actor tecnológico clave en Paraguay. Taiwán, en tanto, sigue sosteniendo la relación a fuerza de cooperación simbólica y afinidades políticas. El dilema, sugiere el CADEP, ya no es ideológico sino económico: cómo integrarse al mercado chino sin traicionar una alianza histórica. En ese equilibrio, entre la convicción y la conveniencia, se juega el futuro de la política exterior paraguaya.