El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado en el que expresó la posición del Paraguay frente al debate internacional sobre la posible creación de un impuesto global al carbono mediante la aplicación de aranceles universales a la navegación marítima.
Según el documento, el Gobierno paraguayo no acompaña la propuesta, actualmente en estudio en la Organización Marítima Internacional (OMI), al considerar que contraviene el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas y que profundiza las asimetrías entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo.

La Cancillería alertó además que la medida generaría una ventaja artificial para los productores ubicados cerca de los principales mercados internacionales, afectando de manera desproporcionada a los países más alejados de las rutas marítimas, como Paraguay.
En ese sentido, el comunicado subraya que la política exterior paraguaya en materia de navegación prioriza la eficiencia y la facilitación del comercio, y plantea que cualquier mecanismo para reducir las emisiones de carbono debe basarse en la cooperación y los incentivos, antes que en enfoques punitivos.
"Se insta a establecer medidas de carácter cooperativo, basadas en incentivos, antes que un enfoque punitivo que no considere las necesidades diferenciadas de los países, en particular la de los Países en Desarrollo Sin Litoral", concluye el pronunciamiento oficial.