Comunicado

Paraguay y otros países, bajo liderazgo de EE.UU., se unen para respaldar al nuevo presidente de Bolivia

En una muestra de solidaridad diplomática tras las recientes elecciones en Bolivia, varios gobiernos latinoamericanos, junto con Estados Unidos, emitieron una declaración conjunta felicitando al electo presidente Rodrigo Paz Pereira por su victoria el 19 de octubre de 2025.
Rodrigo Paz Pereira, nuevo presidente de Bolivia. EFE.

Entre los firmantes figuran Argentina, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Trinidad y Tobago, quienes expresaron su voluntad de apoyar la transición democrática y el desarrollo económico en el país andino.

Rodrigo Paz Pereira, político de centro e hijo del ex-presidente Jaime Paz Zamora, logró imponerse en la segunda vuelta con un 54,5 % de los votos, derrotando al conservador Jorge "Tuto" Quiroga, quien alcanzó un 45,5 %. Con ello se pone fin a casi dos décadas de dominio del partido Movimiento al Socialismo (MAS) y abre paso a un giro hacia una agenda más favorable al mercado y a la inversión internacional. Durante su campaña, Paz Pereira prometió llevar adelante reformas económicas paulatinas e impulsar una mayor integración global para Bolivia, que ha enfrentado retos como la volatilidad económica y una marcada polarización política.

Según el comunicado conjunto, distribuido por el Departamento de Estado de Estados Unidos y replicado por las cancillerías de los países participantes, se felicita al pueblo boliviano por su "firme compromiso con la democracia" y se reconoce su activa participación en el proceso electoral. Los firmantes expresaron su disposición de colaborar con la nueva administración en la estabilización económica, el fortalecimiento institucional y la promoción del comercio y la inversión internacional. "Electos comprometidos a trabajar de manera estrecha con el presidente electo Rodrigo Paz Pereira y su gobierno para avanzar en los objetivos compartidos de seguridad regional, prosperidad económica global y crecimiento que beneficien a todas nuestras naciones", se señala en el documento.

El texto además subraya el alejamiento de Bolivia de lo que consideran "la mala gestión económica de las últimas dos décadas" y celebra la apuesta del país por una nueva dirección. Analistas interpretan este posicionamiento como el inicio de un alineamiento estratégico bajo el liderazgo de Estados Unidos en la región. La experta en relaciones internacionales Julieta Heduvan sostuvo en redes sociales que esta declaración "consolida un frente regional bajo liderazgo estadounidense", acompañando su comentario con la bandera de EE.UU. Paralelamente, la Cancillería de Ecuador compartió el mismo texto, reforzando el mensaje de unidad diplomática.

No obstante, no todas las voces fueron celebratorias. En plataformas sociales algunos usuarios calificaron la iniciativa como "Colonialismo 2.0", sugiriendo que se trata de una forma moderna de intervención extranjera en los asuntos internos de Bolivia. Esta crítica se enmarca en las históricas tensiones que rodean la injerencia estadounidense en América Latina, aunque el comunicado hace hincapié en el respeto a la soberanía y la cooperación mutua.

Por su parte, organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) también valoraron el proceso electoral. La UE felicitó al pueblo y a las autoridades bolivianas por unos comicios "democráticos y ordenados", mientras que la OEA, en su informe preliminar, destacó la transparencia general del proceso, aunque advirtió sobre desafíos como la desinformación y la incertidumbre que caracterizaron la campaña.

Con la toma de posesión de Paz Pereira prevista para noviembre, la región está atenta a cómo cumplirá sus promesas de apertura económica y seguridad regional. Expertos coinciden en que este cambio podría modificar las alianzas geopolíticas en Sudamérica, impulsando un viraje hacia Occidente y alejándose de bloques tradicionales como el Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Mientras tanto, el nuevo presidente ha declarado que "la ideología no nos alimenta", y que su prioridad será el pragmatismo para hacer frente a problemas urgentes como la pobreza y la dependencia de los recursos naturales de Bolivia.

Esta declaración conjunta no solo marca un hito en la diplomacia regional, sino que también refleja un esfuerzo coordinado por fomentar la estabilidad en un continente en constante transformación.