El Gobierno de Brasil, liderado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, emitió un comunicado oficial en el que confirma la existencia de una operación de inteligencia contra Paraguay. Sin embargo, la administración actual negó cualquier participación en estos hechos, responsabilizando directamente al exmandatario Jair Bolsonaro.
El Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño aseguró que la operación fue descubierta y cancelada el 27 de marzo de 2023, apenas el nuevo gobierno tuvo conocimiento de ella. En ese momento, el director interino de la Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin) ordenó su suspensión, a la espera de la designación oficial de un nuevo titular de la agencia, lo cual ocurrió el 29 de mayo de 2023.
Hackeo y objetivos políticos
De acuerdo con una investigación del medio brasileño UOL, la Abin llevó a cabo acciones de hackeo contra al menos seis autoridades paraguayas, incluyendo legisladores y miembros del Poder Ejecutivo. Según el testimonio de un funcionario de la agencia ante la Policía Federal de Brasil, el principal objetivo de la operación era obtener información privilegiada sobre las negociaciones en torno a la tarifa de la hidroeléctrica binacional Itaipú.
Este espionaje sugeriría que Brasil, bajo el gobierno de Bolsonaro, buscaba obtener ventajas estratégicas en una de las negociaciones más sensibles para ambos países. La central hidroeléctrica de Itaipú es clave para la matriz energética de Paraguay y un pilar fundamental en las relaciones bilaterales.
Impacto diplomático
El escándalo ha generado una fuerte controversia, al tratarse de una acción que podría minar la confianza entre dos países miembros del Mercosur. Si bien el gobierno de Lula da Silva ha reiterado su compromiso con "el respeto y el diálogo transparente" en las relaciones con Paraguay y otras naciones de la región, la revelación de este espionaje podría tener consecuencias en futuras negociaciones bilaterales.
El caso también expone la fragilidad de la diplomacia regional y las tensiones que pueden surgir en torno a temas de alto impacto económico y político. La reacción de las autoridades paraguayas será crucial para determinar el alcance de las repercusiones en la relación entre ambos países.


