Paraguay exigirá libre comercio y defensa de la hidrovía en la Cumbre del Mercosur
La ciudad de Buenos Aires será sede este jueves 3 de julio de la 66ª Cumbre de jefes de Estado del Mercosur, con la presencia confirmada de todos los presidentes del bloque, incluido Santiago Peña, quien ya se encuentra en la capital argentina. La reunión marcará el fin de la presidencia pro tempore de Javier Milei, que pasará oficialmente a manos de Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil.
Con una agenda apretada y varios temas sensibles sobre la mesa, Peña llega con una línea clara: defender los intereses estratégicos del Paraguay en el comercio regional, en la integración con otros bloques, y en la soberanía sobre la navegación fluvial, vital para el país mediterráneo.
Libre comercio con México y nuevos socios
Uno de los principales puntos que abordará Peña es la necesidad de ampliar los horizontes comerciales del Mercosur. Paraguay presiona para acelerar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) con México, que hasta ahora ha sido postergado por diferencias técnicas y políticas entre los países miembros.
Además, se celebrará formalmente la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), que incluye a Suiza, Noruega, Islandia y Liechtenstein. Paraguay busca que este tipo de tratados se conviertan en la norma y no en la excepción dentro del bloque, con apertura hacia nuevos mercados.
Hidrovía Paraguay-Paraná: reclamo por libre tránsito
Uno de los temas más sensibles para Paraguay en esta cumbre será el conflicto por los peajes impuestos unilateralmente por Argentina en la hidrovía Paraguay-Paraná, la principal ruta fluvial de comercio para los productos paraguayos.
Peña insistirá en la libre navegación sin costos arbitrarios, recordando que estas medidas afectan gravemente la competitividad paraguaya, elevan los precios logísticos y representan un quiebre del espíritu integrador del Mercosur.
Modernización institucional del Mercosur
El gobierno paraguayo también respaldará con fuerza las iniciativas de reforma estructural del bloque, buscando un Mercosur más ágil, menos burocrático y más eficaz en las negociaciones externas.
El propio presidente ha señalado en ocasiones anteriores que "el Mercosur no puede seguir siendo un club de reuniones", y que debe convertirse en un verdadero mecanismo de integración productiva. Paraguay exigirá revisar el arancel externo común, eliminar barreras innecesarias y aumentar la competitividad regional.
Relación con la Unión Europea: una advertencia
Peña también mantendrá su línea crítica respecto al acuerdo Mercosur-Unión Europea, estancado desde hace años. Aunque no rechaza el pacto, exigirá que se respeten los intereses productivos de los países del bloque, especialmente en temas como trazabilidad, estándares ambientales y certificaciones sanitarias.
Para Paraguay, cualquier tratado debe ser justo y equilibrado, y no puede implicar nuevos obstáculos para sus exportadores. Peña ya ha advertido anteriormente que no aceptará condiciones que "perjudiquen a los pequeños países del Mercosur".
Estabilidad macroeconómica: Paraguay como modelo
Otro eje del discurso presidencial será mostrar a Paraguay como un país confiable dentro del Mercosur. Peña resaltará la estabilidad macroeconómica, el bajo nivel de endeudamiento y la inflación controlada, como ventajas que deben aprovecharse en el marco de una integración comercial más profunda.
Reunión clave con Lula da Silva
Tras la sesión plenaria, Peña mantendrá una reunión bilateral con Lula, en la Embajada de Brasil en Buenos Aires. Se espera que discutan temas bilaterales como energía, comercio y la situación de Itaipú, además de coordinar posiciones dentro del Mercosur, ahora bajo presidencia brasileña.
Paraguay quiere un Mercosur más abierto y menos desigual
La participación de Santiago Peña en esta cumbre llega con un mensaje claro: Paraguay quiere un Mercosur renovado, justo y funcional. Con la mirada puesta en el libre comercio, en la soberanía fluvial y en la defensa de sus productores, el presidente paraguayo llega a Buenos Aires con la firme intención de marcar presencia y dejar claro que el país no aceptará ser relegado ni en las decisiones ni en los beneficios del bloque.


