El Gobierno paraguayo se mantiene firme y contundente en su postura: no habrá avances en la renegociación del Anexo C del Tratado de Itaipú ni en otros puntos de la agenda bilateral con Brasil hasta que se esclarezca completamente el caso de espionaje en el que se vio involucrado el país vecino.
Así lo confirmó este martes el canciller nacional Rubén Ramírez Lezcano ante la mesa directiva de la Cámara de Diputados, donde ofreció un extenso informe sobre el estado actual de las relaciones con Brasil tras el reconocimiento de un presunto espionaje que habría tenido como blanco a autoridades e instituciones paraguayas.
"Para el gobierno del presidente Santiago Peña, la soberanía nacional es innegociable", declaró con énfasis el jefe de la diplomacia paraguaya, subrayando que "los intereses del país están resguardados" y que Paraguay no dará un solo paso hacia adelante en materia de diálogo hasta contar con una explicación completa, transparente y detallada por parte del Brasil.
Una pausa estratégica y una advertencia clara
Ramírez señaló que el Paraguay tomó la decisión soberana de suspender las negociaciones del Anexo C del Tratado de Itaipú, luego de que el propio gobierno brasileño admitiera el espionaje. "Tenemos una visión clara de las negociaciones, deseamos que se retomen, pero necesitamos primero restaurar la confianza. Y eso solo será posible cuando tengamos respuestas claras y satisfactorias", expresó.
El canciller también fue enfático al negar que el congelamiento beneficie a Brasil. "Eso no es así. El tiempo no favorece a Brasil. Paraguay está preparado para negociar y tenemos nuestra propuesta sobre la mesa. Pero primero, necesitamos saber el alcance, el momento y los responsables del espionaje", puntualizó.
Reunión clave en Buenos Aires
En paralelo, el canciller Ramírez tiene previsto reunirse mañana en Buenos Aires con su par brasileño, aprovechando la Cumbre de Cancilleres del Mercosur que se celebrará este viernes en la capital argentina. Allí, según anunció, volverá a exigir explicaciones precisas sobre el espionaje.
"Necesitamos saber qué instituciones fueron espiadas, en qué periodo, con qué objetivos y qué información se obtuvo. Hasta ahora, no hay datos concretos. Pero lo que está claro es que se reconoció que se espió al Paraguay, y eso es gravísimo", recalcó.
La reunión con el canciller brasileño se dará horas antes de la cena oficial que ofrecerá el canciller argentino a sus homólogos regionales. Ramírez ya confirmó que aprovechará esa instancia para reiterar la exigencia paraguaya de transparencia total.
Acompañamiento del Congreso y del Mitic
Durante su exposición en la Cámara de Diputados, Ramírez estuvo acompañado por el vicecanciller nacional y por el titular del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), quienes brindaron detalles técnicos de las investigaciones que se están llevando adelante. También participaron fiscales especializados en delitos informáticos y asuntos internacionales.
El diputado Raúl Latorre, titular de la Cámara Baja, manifestó su respaldo a las medidas adoptadas por el Ejecutivo. "La soberanía nacional es prioridad absoluta. Acompañamos firmemente la decisión del Gobierno de suspender las negociaciones hasta que se aclare este hecho gravísimo", expresó.
Investigaciones en curso
El canciller confirmó que el Ministerio Público paraguayo ya está realizando investigaciones internas sobre el caso, con apoyo de expertos en ciberseguridad. Sin embargo, insistió en que la clave está en la cooperación y la voluntad política del Brasil para esclarecer todos los puntos del caso.
"Lo que nosotros sí podemos asegurar es que la integridad de nuestras negociaciones están preservadas. Pero necesitamos una respuesta. Esa respuesta marcará el futuro de nuestra relación bilateral", concluyó Ramírez antes de retirarse de la reunión.
Por ahora, Paraguay se mantiene firme: ni un centímetro de retroceso en defensa de su soberanía. Brasil debe dar la cara.


