Durante un acto político realizado en la ciudad de Luque, en apoyo a candidaturas municipales de la disidencia, el exmandatario abandonó cualquier tono moderado y se mostró decidido a confrontar abiertamente con el oficialismo colorado, al que acusó de apartarse de los valores históricos de la ANR.
Ante dirigentes y simpatizantes, Abdo sostuvo que el Partido Colorado necesita ser "recuperado" de sectores que, según afirmó, llegaron al poder utilizando el coloradismo únicamente como herramienta política. En ese contexto, cuestionó duramente la conducción actual del país y habló de un Paraguay "secuestrado" por grupos ligados a la corrupción y al poder económico.
El exjefe de Estado también volvió a apuntar indirectamente al pasado político de Peña y deslizó críticas hacia dirigentes oficialistas a quienes acusó de no representar las raíces tradicionales del partido. Incluso apeló a referencias religiosas para exigir mayor firmeza de la dirigencia disidente frente al cartismo y rechazar posiciones conciliadoras dentro de la interna.
En otro tramo de su intervención, Abdo abordó las causas judiciales abiertas contra referentes de su entorno político y denunció una supuesta utilización del aparato judicial con fines de persecución política. Ironizó sobre las imputaciones contra miembros de Colorado Añetete y aseguró que detrás de varios procesos existiría una estrategia de presión impulsada desde sectores vinculados al oficialismo.
El expresidente defendió además su gestión en materia judicial y sostuvo que durante su gobierno intentó fortalecer la independencia de jueces y fiscales. En esa línea, lanzó cuestionamientos contra magistrados que —según afirmó— actúan condicionados por intereses políticos y por el temor a eventuales represalias.
Uno de los momentos más sensibles de su discurso llegó cuando advirtió que el Partido Colorado podría enfrentar un escenario complicado de cara a las elecciones generales de 2028 si no corrige el rumbo político actual. Según manifestó, los constantes escándalos y las figuras cuestionadas dentro del oficialismo estarían deteriorando la credibilidad de la ANR frente a la ciudadanía.
En ese contexto, mencionó casos polémicos que golpearon recientemente al oficialismo y también hizo referencia a ostentaciones de poder y riqueza que, a su criterio, terminan alejando al partido de la gente común y profundizando el desgaste interno.
La reaparición de Abdo vuelve a elevar la temperatura de la disputa entre el cartismo y la disidencia colorada, en un escenario donde las internas municipales ya comienzan a convertirse en una prueba de fuerza rumbo a la batalla política por el control de la ANR y las presidenciales de 2028.