Titular de la DNIT

Orué anuncia su salida del sector público y deja al descubierto tensiones dentro del oficialismo

El titular de la DNIT confirmó que 2026 será su último año en la función pública, en medio de un clima de desgaste político, críticas desde Honor Colorado y crecientes tensiones dentro del oficialismo.
Óscar Orué, titular de la DNIT. Presidencia.

Óscar Orué decidió ponerle fecha de vencimiento a su carrera en el Estado. El director de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) anunció este miércoles que este será su último período en la función pública, una definición que llega en un momento políticamente cargado, tras quedar fuera de la carrera por el Ministerio de Economía y luego de una prolongada exposición a críticas y operaciones desde el ala cartista del oficialismo.

Orué se encuentra desde hace meses en el centro de una disputa de poder que combinó presión política, control institucional y roces con sectores que históricamente buscaron influir sobre áreas sensibles como Tributación y Aduanas. En su última intervención pública, dejó entrever que parte de los ataques en su contra tendrían un trasfondo menos ideológico que funcional. "Creo que hay una cuestión personal", afirmó, al sugerir que algunos cuestionamientos responderían a pedidos no atendidos dentro del propio circuito político.

El episodio más reciente de esa confrontación vino de parte del ex presidente Nicanor Duarte Frutos, quien lo vinculó con supuestas "liberaciones selectivas" en Aduanas, una acusación que Orué rechazó públicamente y ante la cual desafió a que se presenten pruebas. Pero el conflicto no es nuevo. Desde su llegada al frente de la DNIT, acumuló cuestionamientos de referentes cartistas, entre ellos legisladores que en distintos momentos lo acusaron de soberbia, rigidez o falta de "apertura", en una institución donde justamente la dureza en el control suele chocar con los intereses de la política. A eso se sumó el antecedente más delicado: la filtración de chats que exhibieron conversaciones entre dirigentes oficialistas que buscaban su salida.

Desde una mirada política y económica, la salida anunciada de Orué deja una señal incómoda para el Gobierno, administrar áreas clave de recaudación, control aduanero y lucha contra el contrabando sigue siendo una tarea de alto costo interno, incluso dentro del propio oficialismo.