El sondeo, realizado entre el 22 y el 28 de agosto de 2025 en seccionales coloradas de la capital, refleja un escenario abierto y altamente competitivo para la Intendencia de Asunción.
La encuesta ubica a Bernal y Centurión como los principales contendores, con apenas tres puntos de diferencia, lo que se encuentra dentro del margen de error (+/- 3 %). Esto confirma que las internas coloradas en Asunción serán una de las más reñidas y determinantes del próximo calendario electoral.
Otros nombres en carrera
Más atrás aparecen otros referentes de la ANR. Arnaldo Samaniego figura con 8,3 %, Hugo Ramírez con 4,5 %, Juan Villalba con 2,0 % y Nicolás Zárate con 0,4 %.
El estudio también muestra que un 10 % de los encuestados asegura que no votaría por ninguno de los aspirantes mencionados, mientras que un 14,7 % se mantiene indeciso o no responde. Estos porcentajes serán claves para inclinar la balanza en los meses previos a la elección.

Concejalía: dispersión de votos
El panorama para la Junta Municipal aparece más fragmentado. Marcelo Centurión encabeza la intención de voto con 9 %, seguido de Nasser Esgaib (6,7 %), Miguel Sosa (5,6 %), Jesús Lara (5,4 %) y Dani Fernández (5,1 %).
La dispersión se refleja en que hasta 27 % de los colorados consultados dijo no saber o no contestar, y un 3,8 % directamente manifestó que no apoyaría a ninguno. Esto indica que aún no existe un liderazgo claro en la puja por las bancas de concejal, lo que abre la posibilidad de sorpresas en la recta final de la campaña.
Fechas clave del calendario electoral
El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) estableció un cronograma preciso para las municipales de 2026.
Las internas simultáneas están fijadas para el 7 de junio de 2026, mientras que las elecciones municipales generales se celebrarán el 4 de octubre de 2026. Los intendentes y concejales electos jurarán y asumirán el 3 de noviembre de ese mismo año.
Antes de eso, se esperan movimientos estratégicos: la presentación de precandidaturas en marzo de 2026, la oficialización de alianzas y el periodo de propaganda, que se extenderá desde marzo hasta junio para las internas, y desde julio hasta inicios de octubre para las elecciones generales.
Oficialismo y disidencia miden fuerzas
La ANR llega a esta contienda con su histórica división: por un lado, el cartismo, que concentra el oficialismo con su estructura partidaria y el respaldo del movimiento Honor Colorado; y por otro, la disidencia, que busca movilizar a las bases y capitalizar el descontento.
En Asunción, la disputa entre Bernal y Centurión simboliza esa fractura interna: un enfrentamiento entre la maquinaria del oficialismo y un sector disidente que intenta consolidarse como alternativa. Para ambos, ganar la capital es estratégico no solo por el control del municipio, sino también por el peso político que implica para las internas coloradas a nivel nacional.
Indecisos como factor decisivo
El peso de los indecisos, sumado a quienes aún no se inclinan por ningún candidato, será determinante. Tanto Bernal como Centurión deberán trabajar para captar a esos votantes, especialmente en un escenario donde la diferencia entre ambos es mínima.
La interna en Asunción se perfila, así, como un termómetro de la fortaleza de cada bloque colorado de cara a las elecciones generales de octubre. Un triunfo en la capital no solo otorga visibilidad, sino que proyecta poder de negociación dentro del partido.
Una pulseada estratégica
La encuesta confirma que el oficialismo cartista y la disidencia están codo a codo por Asunción. Ninguno de los dos sectores tiene asegurada la victoria y, con varios meses de campaña por delante, el desenlace dependerá de la capacidad de movilización, de las alianzas internas y de quién logre conectar mejor con el electorado indeciso.
La capital será, una vez más, el epicentro de la disputa más intensa dentro del Partido Colorado.



