Obispo clama por justicia social y cuestiona el consumismo voraz en misa de Nochebuena
Durante la celebración de la Misa de Nochebuena en la Catedral María Auxiliadora, en el Chaco paraguayo, monseñor Gabriel Escobar Ayala lanzó un mensaje fuerte que trascendió lo litúrgico y entró en el terreno social y moral. El prelado pidió a los fieles recuperar el verdadero sentido de la Navidad, alejándose del consumismo voraz y la búsqueda de riquezas, para poner en el centro a las personas y las relaciones humanas.
Uno de los momentos más duros de su homilía fue cuando denunció la "voracidad humana" de quienes ostentan poder, apuntando a una realidad donde, según él, la dignidad de los más frágiles queda relegada por intereses económicos y políticos. El obispo mencionó la precariedad del sistema sanitario, la falta de medicamentos y la saturación de servicios en centros de salud emblemáticos como el Juan Max Boettner y el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente.
"Las autoridades de los tres poderes del Estado, a quienes el pueblo les concedió el poder para servir, hoy día se hacen del ñembotavy y lucran con el dinero del pueblo", afirmó Escobar Ayala, utilizando términos locales para subrayar su crítica sobre prácticas que, a su juicio, tienen un impacto negativo en los más vulnerables. Para el obispo, la Navidad no debe quedarse en gestos simbólicos, sino traducirse en fe concreta, caridad y servicio hacia el prójimo.
Recordando que "no es verdaderamente Navidad sin los pobres", monseñor Escobar Ayala invitó a los presentes a meditar sobre el pesebre como un modelo de vida, donde las auténticas riquezas se encuentran en la solidaridad, la humildad y el compromiso social. Con una oración final por la transformación de la realidad del país, instó a que la luz de la esperanza nazca en cada hogar.