Investigación

Narcos de la frontera ya planeaban matar a Marcelo Pecci desde Asunción, según Europol

Nuevos documentos filtrados por Europol confirman que el asesinato del fiscal Marcelo Pecci fue concebido mucho antes de su ejecución en Colombia.
Familia Pecci exige justicia y reparación

Chats desencriptados del sistema encriptado SKY ECC revelan que, ya en 2020, grupos del crimen organizado de la frontera paraguayo-brasileña seguían de cerca los movimientos del fiscal y discutían abiertamente su eliminación.

Las conversaciones involucran a Alexandre Rodrigues, hijo del fallecido diputado Eulalio "Lalo" Gomes, y a Anderson Ríos Vilhalva, alias "Pepe", un sicario vinculado a Waldemar Pereira Rivas, conocido en el submundo criminal como "Cachorrão". Ambos mantenían contacto mientras Pecci encabezaba operaciones contra el narcotráfico y el lavado de dinero, entre ellas la recordada "Operación Alba", realizada tras el asesinato del periodista Leo Veras.

En los mensajes, Rodrigues se refería a Pecci como un "blanco fácil" y afirmaba que contaba con respaldo de "arriba" para actuar. "Tu liberación es una orden de arriba. Ese con el tiempo va a morir. En Asu se regala", escribió a Ríos Vilhalva en septiembre de 2020, haciendo alusión directa al fiscal. Otro mensaje del 28 de septiembre sugiere que el "número 1" —cuya identidad no se precisa— ya habría dado una supuesta orden para "no molestar" al agente del Ministerio Público ni a una fiscala cercana.

De acuerdo con el informe de la Unidad de Inteligencia Antinarcóticos de la Policía, Rodrigues también mencionaba al juez Luis Benítez, de Pedro Juan Caballero, como otro de los blancos del grupo. En los meses siguientes, hablaba de "empezar a matar jueces y fiscales" para "que vuelvan a tener miedo". Días después, su interlocutor Ríos Vilhalva fue liberado por orden de la exjueza Carmen Silva, una coincidencia que hoy vuelve a ser objeto de análisis por parte de los investigadores.

El 10 de mayo de 2022, Marcelo Pecci fue ejecutado en la playa de Barú, en Cartagena, Colombia, durante su luna de miel. El caso conmocionó a Paraguay y expuso el alcance internacional de las redes criminales asentadas en la frontera.

Los nuevos hallazgos sugieren que el atentado no fue un hecho aislado, sino parte de un entramado mafioso que ya tenía presencia en Asunción y Pedro Juan Caballero. Para las autoridades, los mensajes reafirman que los grupos dedicados al narcotráfico operaban con una estructura transnacional capaz de infiltrar instituciones y financiar asesinatos políticos y judiciales.

La Fiscalía y la Policía Nacional analizan ahora si estos chats podrían reabrir líneas de investigación sobre los posibles nexos políticos y judiciales que facilitaron la expansión de las organizaciones criminales que, desde hace años, operan impunemente en la frontera.