El informe final de Contraloría General de la República (CGR), sobre la administración de la intendenta liberal Carolina Aranda, arrojó interminables inconsistencias sobre su gestión en diferentes objetos de gastos, como, por ejemplo, las transferencias a ciegas que hizo a las ONG.
"Se visualizó que la municipalidad no exigió a las entidades educativas e instituciones sin fines de lucro la presentación de varios documentos para recibir transferencias por la suma de ₲ 363.187.317", dice una de las diferentes observaciones, que hicieron sobre la gestión de Carolina Aranda.

Este informe final de la CGR, que tiene en su poder El Nacional, solo abarca la gestión entre el 2021 y 2022; sin embargo, la actual jefa comunal está como intendenta desde el 2015, tiempo en que, junto con su esposo, el diputado por Central Marcelo Salinas, aumentaron su patrimonio de manera considerable desde que llegaron al poder en la sufrida comunidad.

Las millonarias transferencias aparentemente se realizaron a comisiones vecinales, organizaciones deportivas, consejo de salud, organizaciones de festejos, parroquias, entre otros, pero no hay rastros de los documentos, de acuerdo con lo que argumenta la Contraloría.
También se reportó falta de documentaciones en las transferencias que se realizaron a personas de la comunidad en concepto de asistencia social y subsidio.