A través de videos compartidos en sus redes sociales, Agüero insta abiertamente a los jóvenes paraguayos a sumarse a las filas de la Asociación Nacional Republicana (ANR), lo que generó fuertes cuestionamientos por parte de sectores que reclaman una gestión imparcial y representativa de toda la juventud.
El gesto no pasó desapercibido, especialmente porque la ministra concentra sus esfuerzos en captar a la población que justamente forma parte de su misión institucional. Críticos sostienen que desde su cargo en el Estado, Agüero debería mantener una postura neutral y enfocarse en políticas inclusivas, sin promover intereses partidarios.
La polémica se agudiza al coincidir con el lanzamiento del programa estatal "EmpleaPy Joven", una iniciativa que busca facilitar el primer empleo en empresas privadas para personas jóvenes, en la que el Estado asume el pago del aporte al Instituto de Previsión Social (IPS). Esta medida fue presentada en conjunto con la Secretaría Nacional de la Juventud, en plena campaña de afiliación liderada por Agüero.
En estos actos públicos y promocionales, también participaron figuras políticas afines al oficialismo, como Melissa Lacasa Pagani, jefa de Gabinete de la Secretaría y ex viceministra de la Mujer, así como Joselo Rodríguez, actual director de Asuntos Políticos del Senado, quien también impulsa la campaña.
El escenario se torna aún más delicado al recordar las polémicas declaraciones del presidente Santiago Peña durante su campaña electoral, cuando aseguró que los jóvenes no serían contratados en el Estado solo por su formación académica o méritos personales, sino por su compromiso con el partido oficialista.
Salma Agüero no es ajena a los escándalos. Al asumir su cargo en 2024, se desenterraron mensajes racistas y antisemitas que había publicado en redes sociales una década atrás, cuando tenía 14 años. Entre ellos, frases ofensivas hacia personas negras y judías, cuya autenticidad ella no negó categóricamente, pero alegó no recordarlos y sostuvo que no la representan. "No recuerdo haber escrito eso. No refleja mis valores actuales. Lamento profundamente el dolor que pudieron causar esas expresiones", expresó en su momento.
La ministra se defiende, pero las dudas sobre el uso partidario de su gestión y su pasado digital siguen generando divisiones en la opinión pública.
