Comunicado

Mercosur ratifica compromiso democrático y reivindica la vigencia del Protocolo de Ushuaia

Los jefes de Estado de los países miembros y asociados del Mercosur reafirmaron la plena vigencia del Protocolo de Ushuaia, instrumento jurídico que establece la defensa de la democracia como condición indispensable para integrar el bloque regional.
Mercosur

La declaración fue suscrita al término de la LXVIII Cumbre de Presidentes desarrollada en Paraguay y volvió a colocar en el centro del debate uno de los principales mecanismos institucionales del Mercosur.

El documento fue firmado por el presidente de Paraguay, Santiago Peña; el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi; el jefe de Estado de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, y el canciller argentino, Pablo Quirno, en representación del Gobierno de Argentina.

En el pronunciamiento conjunto, los líderes regionales reiteraron su compromiso con la preservación de las instituciones democráticas, el respeto al Estado de derecho, el fortalecimiento del sistema multilateral y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales, principios que consideran esenciales para el proceso de integración regional.

Asimismo, destacaron que la estabilidad democrática constituye un requisito indispensable para profundizar la cooperación entre los países del bloque y avanzar hacia un desarrollo económico y social sostenible para sus pueblos.

El Protocolo de Ushuaia fue firmado el 24 de julio de 1998 y establece que la ruptura del orden democrático en cualquiera de los Estados miembros puede dar lugar a la aplicación de medidas políticas y diplomáticas, incluida la suspensión del país afectado de los órganos del Mercosur hasta el restablecimiento de la institucionalidad democrática.

La ratificación del compromiso democrático se produjo en un contexto regional marcado por la crisis política y social que atraviesa Bolivia, donde durante las últimas semanas se registraron intensas movilizaciones, bloqueos y conflictos sindicales que pusieron bajo presión al gobierno de Rodrigo Paz Pereira. Aunque recientemente el Ejecutivo boliviano alcanzó un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para disminuir las tensiones, diversos sectores mantienen las protestas y continúan exigiendo cambios políticos.

La referencia al Protocolo de Ushuaia también remite a dos de los antecedentes más significativos en la historia reciente del Mercosur. El primero ocurrió el 29 de junio de 2012, cuando Paraguay fue suspendido del bloque tras la destitución del entonces presidente Fernando Lugo mediante un juicio político aprobado por el Congreso Nacional. En aquel momento, Argentina, Brasil y Uruguay interpretaron que se había producido una alteración del orden democrático y decidieron aplicar las disposiciones previstas en el protocolo.

La suspensión paraguaya permaneció vigente hasta abril de 2013, una vez celebradas las elecciones generales que permitieron el retorno del país a los órganos del Mercosur.

El segundo antecedente corresponde a Venezuela, cuya suspensión fue decidida el 5 de agosto de 2017 por los gobiernos de Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay, al considerar que existía una ruptura del orden democrático durante la administración de Nicolás Maduro. La medida fue adoptada con el objetivo de promover el restablecimiento de la institucionalidad democrática y favorecer una salida política a la crisis venezolana.

Con la nueva declaración aprobada en Paraguay, los países del Mercosur vuelven a dejar sentado que la vigencia de la democracia continúa siendo uno de los pilares fundamentales del bloque y un requisito ineludible para la participación plena de sus Estados miembros en el proceso de integración regional.