Mauri Espínola endurece el discurso y señala a Peña y Alliana como el gran lastre del coloradismo
Según afirmó, la conducción actual acumuló un nivel de rechazo que ya comienza a sentirse en zonas estratégicas del país.
Espínola sostuvo que la administración Peña-Alliana "rompió" al partido y que hoy la ANR necesita con urgencia una disidencia que hable "sin maquillaje". Para el legislador, la cúpula que lidera Honor Colorado se encuentra más enfocada en beneficios personales que en responder a las prioridades nacionales, lo que —a su entender— explica el creciente malestar interno.
El diputado calificó a Honor Colorado como una estructura que "tomó posesión" del partido, concentrando el control y cerrando espacios a otros sectores. Esta situación, afirmó, convirtió a la chapa presidencial en un problema para los colorados que buscan competir en las municipales y en las elecciones departamentales. "Es una carga que muchos ya no pueden sostener", deslizó.
Espínola alertó que el desgaste se percibe con fuerza en Ciudad del Este, donde el oficialismo muestra señales de debilitamiento. Explicó que el temor dentro del partido es que ese rechazo se extienda a otros departamentos y termine afectando a todo el proyecto electoral. Recalcó que, incluso con una ANR formalmente unida, "la dupla gobernante dejó tantas heridas que el partido está en riesgo".
El legislador añadió que la crisis también golpea en la capital, donde considera que la ANR atraviesa uno de sus momentos más frágiles de los últimos años. Aseguró que varias cabezas departamentales se encuentran en situación "crítica" debido al impacto del desgaste presidencial y partidario, y concluyó que el coloradismo, tal como está, "camina por una cornisa".