Viejas prácticas

Legisladores cuestionan a ministros que no ceden a sus chantajes políticos

La ministra María Teresa Barán fue blanco de críticas del senador Silvio "Beto" Ovelar, al parecer por negarse a conceder más espacios dentro del Ministerio de Salud.
Sede del Congreso Nacional. Foto: Archivo.

El enfrentamiento entre el senador colorado Silvio "Beto" Ovelar y la ministra de Salud, María Teresa Barán, no solo dejó al descubierto una posible disputa interna dentro del oficialismo, sino que volvió a exhibir el arraigo de viejas prácticas coloradas, donde los cargos públicos siguen funcionando como moneda de cambio político.

El senador oficialista admitió, durante una entrevista radial en la 1080 AM, que solicitó al Ministerio de Salud —bajo la dirección de María Teresa Barán— "al menos 30 contratos" para enfermeras, destinados al nuevo Gran Hospital de Coronel Oviedo, su bastión político en el departamento de Caaguazú.

Esta confesión se dio en medio del escándalo desatado por su pedido de remoción de la secretaria de Estado, dejando en evidencia cómo algunos legisladores siguen utilizando el reparto de cargos como mecanismo de presión política.

Durante una reunión en el Congreso Nacional, Ovelar lanzó duras críticas contra Barán, a quien acusó públicamente de ser "inepta e ineficiente", y de dañar la imagen del propio presidente de la República, Santiago Peña.

Incluso, la ministra Barán respondió a las críticas del senador Ovelar sobre su gestión al frente del Ministerio de Salud. Afirmó que cada cuestionamiento es "un ladrillo más" para construir el sistema sanitario y prefirió mantenerse cauta, limitándose a declarar: "Cada senador o cada parlamentario tiene el derecho de hacer sus críticas, y bueno, yo me quiero reservar el derecho a hablar".

La postura de Ovelar siguió generando controversia, especialmente porque no logró sumar el respaldo de varios legisladores de Honor Colorado, quienes salieron públicamente a respaldar a Barán.

El presidente del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, salió en defensa de Barán y expresó su respaldo a la ministra, marcando diferencias con la postura de Ovelar.

Viejas prácticas

Estas viejas prácticas se vienen dado desde hace muchos años. El mismo caso se había dado con la ministra de Educación, Marta Lafuente en el 2013, cuando denunció que el senador Ovelar les agredió verbalmente a ella y a su equipo por rechazar un pedido de nombramiento.

Los ministerios siguen siendo vistos por algunos sectores como botines partidarios, donde los pedidos de "más cargos" operan como moneda de negociación o simplemente se someten a críticas y cuestionamientos de los propios legisladores o referentes del equipo.