Lamentan "oportunidad perdida" para recortar privilegios en Diputados
La Cámara de Diputados no logró sostener el quórum necesario para tratar un proyecto que buscaba reducir gastos considerados superfluos dentro del Estado, lo que generó fuertes críticas desde la oposición. El legislador Raúl Benítez cuestionó duramente la falta de voluntad política para avanzar en una iniciativa que, según afirmó, pretendía dar una señal clara a la ciudadanía en medio del discurso oficial de "economía de guerra".
El parlamentario sostuvo que, pese a que existía un acuerdo inicial entre diferentes bancadas para tratar el proyecto en una sesión extraordinaria, con el paso de las horas comenzaron a surgir dudas dentro de los equipos políticos que terminaron desinflando la convocatoria. Según explicó, varios diputados optaron por retirarse, lo que impidió avanzar con el tratamiento.
Benítez indicó que incluso se había trabajado en una versión mejorada del proyecto, incorporando ajustes en la redacción respecto a propuestas anteriores, entre ellas la impulsada por el presidente del Congreso, Basilio Núñez, quien había planteado la eliminación de bonificaciones tras la polémica generada por sobresueldos en altos cargos.
A criterio del legislador, más allá de que la iniciativa no resolvía de fondo los problemas estructurales del Estado, sí representaba un gesto político necesario en un contexto económico complejo. En ese sentido, lamentó que no se haya aprovechado la oportunidad para enviar un mensaje de austeridad y coherencia con el discurso de ajuste que se viene instalando desde el Ejecutivo.
El diputado también cuestionó la falta de una discusión más profunda sobre las reformas económicas pendientes, señalando que existe una resistencia a encarar debates que podrían resultar incómodos pero necesarios. Advirtió que hay problemas acumulados que eventualmente terminarán impactando en la ciudadanía, incluso si no estallan en el corto plazo.
En cuanto al impacto de la propuesta, recordó que iniciativas similares planteadas en el pasado estimaban un ahorro cercano a los ocho millones de dólares, aunque aclaró que el monto final dependería de la reglamentación que establezca el Ejecutivo. Añadió que el alcance actual del proyecto incluía a funcionarios de alto rango en distintas instituciones, lo que podría ampliar el ahorro potencial.
La propuesta apuntaba a eliminar una serie de beneficios, entre ellos bonificaciones para cargos de conducción, seguros médicos privados para autoridades, provisión de combustible, gastos en publicidad institucional no esencial y remuneraciones adicionales vinculadas al presentismo, entre otros puntos.
Finalmente, el episodio dejó en evidencia las tensiones internas y la falta de consenso en torno a medidas de ajuste dentro del propio Congreso, en un escenario donde el discurso de austeridad convive con resistencias políticas para avanzar en recortes concretos.

