La gestión Peña, entre el marketing y la realidad
En el segundo acto de evaluación de su mandato, el presidente Santiago Peña decidió hablar de vuelta primero ante su partido. Lo hizo este miércoles, en la sede de la Asociación Nacional Republicana (ANR), en un acto cargado de mensajes políticos y símbolos partidarios. Flanqueado por la bandera paraguaya y los colores del Partido Colorado, el mandatario presentó su balance de gestión, rodeado de los máximos referentes colorados, con Horacio Cartes a la cabeza.
El escenario, cuidadosamente diseñado, dejó entrever que más allá de la institucionalidad presidencial, el poder real sigue orbitando en torno a la cúpula del partido. Peña eligió rendir cuentas al liderazgo político que lo llevó al poder, antes que al pueblo paraguayo. Y aunque las cifras expuestas pintan un país en plena transformación, en las calles, el entusiasmo no es tan evidente.
Un acto más partidario que republicano
El presidente no compareció ante el Congreso ni ofreció una cadena nacional al conjunto de los paraguayos. Su primer balance anual fue pronunciado ante la Junta de Gobierno de la ANR, la misma estructura partidaria que lidera Horacio Cartes, su mentor político. Esa elección no fue inocente. En un contexto de fuerte centralización del poder en manos coloradas, Peña decidió priorizar la fidelidad partidaria por sobre la rendición institucional.
La presencia de Cartes, quien fue sancionado por corrupción significativa por el gobierno de los Estados Unidos, y el respaldo cerrado de los principales referentes colorados, marcaron el tono del acto: más un ejercicio de afirmación política interna que un acto de transparencia democrática.
Reducción de la pobreza y generación de empleo: ¿realidad o relato?
Uno de los datos más impactantes presentados por el presidente fue una supuesta reducción del 20,1% en los niveles de pobreza, sin explicar la metodología empleada ni las fuentes estadísticas concretas. La cifra, de confirmarse, sería histórica. Sin embargo, sin un informe técnico oficial del INE o de organismos multilaterales que respalden ese número, el dato genera dudas legítimas.
En la misma línea, Peña afirmó que durante su primer año de gobierno se generaron 793.000 nuevos empleos formales. El número representa casi el 40% de toda la fuerza laboral activa en Paraguay, lo que implica un crecimiento descomunal en un año marcado por desaceleración económica, inflación y precariedad laboral. Sin una auditoría técnica que respalde esa afirmación, el dato corre el riesgo de entrar en el terreno del marketing más que de la política pública efectiva.
Educación: millones de estudiantes y alimentación escolar
En su informe, Peña destacó que actualmente hay más de 1.050.000 estudiantes matriculados en más de 7.000 instituciones educativas, y que todos ellos reciben alimentación diaria. La magnitud del número llamó la atención. La entrega de meriendas y almuerzos escolares ha sido una de las promesas de su gobierno, y la afirmación sugiere una cobertura total.
Sin embargo, informes de medios independientes y denuncias de padres en diversas regiones del país han señalado deficiencias en la calidad de los alimentos, retrasos en la provisión y escuelas que aún no reciben asistencia. La afirmación presidencial, sin matices, parece omitir esas realidades locales.
Programas sociales: cifras récord, sin debate sobre impacto
Peña también puso el foco en la expansión de los programas sociales. Entre ellos, destacó la iniciativa "Semillas del Futuro", financiada con fondos de la Itaipú Binacional, que ya cuenta con 100 centros de atención integral para la primera infancia. Además, anunció que el programa de pensiones para adultos mayores alcanza ahora a 340.000 beneficiarios, mientras que Tekoporã cubre a 200.000 familias vulnerables.
Aunque son cifras positivas, no se ofrecieron informes de impacto, evaluaciones independientes ni auditorías sobre cómo se están implementando. El riesgo de que estos programas sean utilizados como herramientas clientelares sigue latente, especialmente al no haberse debatido su sostenibilidad financiera ni su articulación con políticas de inserción laboral.
Sector agrícola: títulos de propiedad y apoyo a la agricultura familiar
En su discurso, el mandatario anunció la entrega de 9.400 títulos de propiedad para familias campesinas, así como un refuerzo al apoyo técnico y financiero a la agricultura familiar. El acceso a la tierra ha sido históricamente uno de los principales reclamos del sector rural. Sin embargo, no se especificó si estos títulos corresponden a tierras fiscales, si implican reasentamientos o si están ligados a algún plan productivo integral.
Del mismo modo, el "refuerzo" a la agricultura familiar no fue desglosado en cifras concretas ni en líneas presupuestarias visibles. En un contexto de concentración de tierras, sojización masiva y desplazamiento de comunidades rurales, los anuncios resultan alentadores, pero vagos.
Salud: obras visibles, pero el sistema sigue colapsado
El presidente destacó la inauguración del Gran Hospital de Coronel Oviedo y la creación de un equipo nacional para mejorar el sistema sanitario. También mencionó que el Programa Ampliado de Nutrición Integral beneficia actualmente a 180.000 personas.
Si bien estas medidas representan avances, el sistema público de salud sigue enfrentando graves carencias: falta de insumos, infraestructura precaria en hospitales regionales, escasez de médicos y largas listas de espera. El informe evitó tocar esos puntos críticos y no reconoció los casos de corrupción y negligencia que han golpeado al Ministerio de Salud en los últimos meses.
Infraestructura: obras que se presentan como logros exclusivos
En materia de infraestructura, Peña mencionó la construcción de nuevas escuelas modelo, hospitales en Concepción y Curuguaty, y una nueva sede para la Universidad Politécnica Paraguay-Taiwán. También afirmó que se ha mejorado la conectividad física en varias regiones del país.
Sin embargo, muchas de estas obras fueron planificadas o licitadas durante administraciones anteriores. El informe oficial no aclara qué proyectos son nuevos, cuáles son continuidad y cuántos están aún en ejecución. La confusión entre ejecución y anuncio ha sido una constante en la comunicación del gobierno.
Seguridad: más policías, pero sin reformas de fondo
El presidente anunció la incorporación de 5.000 nuevos agentes policiales y la implementación de un sistema de monitoreo con 1.000 tobilleras electrónicas. Ambas medidas buscan mejorar la seguridad ciudadana, en un contexto de aumento de robos, violencia urbana y percepción generalizada de impunidad.
Sin embargo, el informe no abordó la necesidad de una reforma estructural de la Policía Nacional, ni hizo referencia al combate contra el crimen organizado o al control del narcotráfico en zonas fronterizas, temas que preocupan profundamente a la ciudadanía.
La estabilidad macroeconómica como trofeo político
Uno de los puntos más destacados del discurso fue el reconocimiento de Paraguay con grado de inversión por parte de la calificadora Moody's. Peña lo presentó como prueba del éxito de las políticas macroeconómicas del gobierno.
Sin embargo, el informe evitó profundizar en cómo se redistribuirán los beneficios de esta mejora crediticia. Tampoco abordó la informalidad estructural, la desigualdad fiscal ni la precariedad del gasto social, temas claves para traducir la estabilidad macroeconómica en bienestar colectivo.
Críticas internas y llamado de atención a ministros
Aunque el presidente fue respaldado sin fisuras por la Junta de Gobierno de la ANR, algunos referentes no dejaron pasar la oportunidad para enviar mensajes de advertencia. El exsenador Julio César Velázquez y el diputado Hugo Meza pidieron a los ministros igualar el ritmo de trabajo de Peña y atender con mayor eficiencia las demandas de la base partidaria.
Estas declaraciones reflejan cierta insatisfacción dentro del oficialismo con el gabinete presidencial, al que se le reclama mayor dinamismo, resultados concretos y una conexión más efectiva con la militancia colorada.
Un presidente en busca de legitimidad social
Peña ha optado por construir un relato de éxito sostenido en datos duros, cifras espectaculares y una narrativa de modernidad. Sin embargo, esa estrategia comunicacional empieza a chocar con una ciudadanía que exige menos propaganda y más soluciones tangibles. La reciente renuncia de su jefa de Gabinete, Lea Giménez, marca además un momento delicado para la coordinación política del Ejecutivo.
A un año de haber asumido el poder, Peña ha consolidado su lugar dentro de la estructura partidaria, pero aún debe construir liderazgo más allá del Partido Colorado. La gran incógnita es si podrá reconciliar su proyecto tecnocrático con las expectativas sociales crecientes, en un país que necesita mucho más que marketing.



