"Jugada" de Chaqueñito no impedirá su destitución, adelanta Honor Colorado
Desde el oficialismo, el líder de bancada en el Senado, Natalicio Chase, dejó en claro que la movida del parlamentario es una determinación personal sin incidencia en el proceso político ya en marcha. Según explicó, la postura del bloque no depende de si Vera renuncia, solicita permiso o adopta cualquier otra estrategia, ya que la decisión de impulsar su expulsión está tomada y no existe margen de retroceso.
El dirigente cartista incluso adelantó que el tratamiento del caso no será inmediato por cuestiones de calendario legislativo, pero sí inminente. Señaló que la próxima sesión extraordinaria no permite introducir nuevos temas, por lo que el caso sería abordado en la primera sesión ordinaria posterior a la Semana Santa o, eventualmente, en una convocatoria específica si existe acuerdo entre las bancadas.
La situación del senador se agrava en paralelo por la dimensión judicial del escándalo, luego de la difusión de audios que le son atribuidos y que derivaron en la apertura de una investigación fiscal por presuntos hechos vinculados a menores de edad. Este contexto no solo incrementó la presión política, sino que terminó de alinear a su propio sector en favor de una salida definitiva del Congreso.
En medio de versiones sobre posibles maniobras para alterar la línea de sucesión en la banca, desde el oficialismo también salieron a desmentir cualquier intento de retener el escaño dentro del Partido Colorado. Se ratificó que, en caso de concretarse la destitución, la banca corresponde a Cruzada Nacional y deberá ser ocupada por la suplente Gladys Lucía Mendoza.
El giro del cartismo resulta particularmente significativo si se considera que días atrás el propio sector había contribuido a frenar un intento previo de expulsión contra Vera, en medio de otra controversia relacionada con la adjudicación de una vivienda estatal. Sin embargo, la acumulación de escándalos y el impacto político del caso terminaron por romper cualquier margen de contención.
Así, el pedido de permiso presentado por "Chaqueñito" aparece como una jugada defensiva sin efecto real sobre un desenlace que, dentro del Senado, ya se perfila como inevitable.
