Jubilación VIP "nunca tuvo que existir", señalan
Para Ángel Devaca Pavón, el esquema actual de reparto está agotado y requiere transformaciones profundas si se pretende evitar un colapso financiero en los próximos años.
El directivo sostuvo que el sistema estatal arrastra problemas estructurales que no pueden seguir postergándose. A su criterio, la fragmentación de múltiples cajas dentro del sector público debilita el conjunto y genera déficits difíciles de sostener. Recordó que el diseño original respondía a una realidad demográfica distinta, con menor expectativa de vida, lo que hoy vuelve inviable mantener las mismas reglas. "El modelo necesita cambios de fondo", afirmó, al advertir que el esquema solidario, tal como está planteado, no garantiza estabilidad a largo plazo.
Entre las propuestas que planteó figura elevar progresivamente la edad de retiro. Consideró que ubicarla entre los 63 y 65 años permitiría fortalecer las finanzas de cualquier caja jubilatoria y dar mayor previsibilidad al sistema. Según su visión, sin ese ajuste será cada vez más complejo equilibrar ingresos y egresos en el régimen público.
En contraposición, defendió el funcionamiento de la Caja Mutual de Cooperativistas del Paraguay, entidad que opera bajo el mecanismo de capitalización individual. Explicó que cada socio aporta mensualmente a una cuenta propia que acumula tanto sus contribuciones como las utilidades generadas. Esos fondos pertenecen exclusivamente al afiliado y pueden retirarse en cuotas o en un solo pago al cumplir 55 años.
De acuerdo con los datos brindados, la entidad cerró el 2025 con alrededor de 53.000 asociados y registra un crecimiento patrimonial sostenido, con incrementos mensuales que rondan los 10.000 millones de guaraníes. Devaca aseguró además que la rentabilidad anual obtenida supera la de varias entidades bancarias locales. El aporte mínimo exigido es de 140.000 guaraníes mensuales para mayores de 21 años y no existe un tope máximo de contribución. También subrayó que los afiliados pueden designar beneficiarios y que la totalidad de las utilidades se reinvierte en las cuentas individuales.
Sin embargo, la crítica más contundente estuvo dirigida al régimen jubilatorio de los legisladores. Devaca calificó de inviable la denominada caja parlamentaria, al señalar que su base de aportantes es reducida y no permite sostenerse en el tiempo. A su entender, ese esquema "no debió haberse creado" y carece de fundamentos técnicos sólidos para garantizar equilibrio financiero.
Finalmente, defendió la necesidad de avanzar hacia reglas más homogéneas en materia previsional. Planteó que todos los sectores deberían someterse a criterios similares, tanto en edad de retiro como en condiciones de aporte, para asegurar equidad y sostenibilidad en el sistema jubilatorio nacional.