La XXVIII Peregrinación de Jóvenes a Caacupé dejó este fin de semana un mensaje contundente. En presencia de miles de peregrinos, dos jóvenes representantes de casi una veintena de diócesis leyeron un manifiesto cargado de críticas al sistema político, denunciando la impunidad, el enriquecimiento indebido y el deterioro institucional.
"Solo los corruptos son capaces de distribuir sin equidad salarios exorbitantes y sin fundamentos lógicos, en vez de usarlos para el beneficio del pueblo en salud, educación, seguridad y transporte", señaló el documento, leído durante la misa de las 19:00 en la Basílica.
La frase fue celebrada por los presentes, quienes acompañaron con aplausos y expresiones de apoyo.
Los jóvenes fueron más allá. Cuestionaron directamente a autoridades que mantienen sobres de dinero sin justificar en sus hogares, aludiendo a recientes escándalos de la función pública. "Solo los corruptos poseen sobres de dinero en sus casas y no saben por qué están ahí", lanzaron, en clara referencia a casos que indignaron a la opinión pública.
El manifiesto también repudió la consolidación de la narcocultura en Paraguay y el rol del Congreso Nacional, al que calificaron como un espacio donde "los casos graves de delitos y crímenes se han normalizado". Agregaron que dejó de ser un recinto "honorable" para convertirse en "deplorable", debido al intercambio de beneficios, cargos y privilegios entre aliados políticos.
La peregrinación reunió a más de 7.000 participantes que compartieron momentos de oración, reflexión y vida comunitaria, pero el tono dominante fue el reclamo social. Los jóvenes aseguraron estar cansados de un país donde "el resto de la población se rompe la espalda para llegar a fin de mes", mientras unos pocos usufructúan del Estado.
Con ímpetu y claridad, el mensaje juvenil volvió a colocar en debate temas sensibles para la ciudadanía: corrupción, desigualdad e impunidad, reafirmando que la fe también puede ser un espacio para exigir un país más justo.