Jóvenes relatan persecución, golpizas y falta de información legal
Mauricio Lejarraga y Nicolás Palavesino, dos de los jóvenes apresados en la zona del Congreso, denunciaron a NPY que fueron perseguidos, golpeados y privados de información sobre los motivos de su detención. Ambos permanecen recluidos en la Agrupación Especializada junto con otras 26 personas.
Según relataron, fueron capturados en las calles Antequera y Azara y llevaban cerca de 12 horas retenidos sin que se les notificara causa alguna. "Preguntamos por qué estábamos detenidos y uno de los oficiales respondió: 'Allá vemos'", señalaron.
La abogada Raquel Talavera afirmó que el procedimiento vulneró los artículos 12 y 32 de la Constitución, que garantizan el derecho a la manifestación y el debido proceso. Sostuvo que no existe ninguna orden legal de detención y que no fueron informados de cargos concretos, pese a que la Policía habría comunicado los arrestos al Ministerio Público.
"Tenemos varios compañeros golpeados. Fuimos perseguidos por la montada y emboscados por el Grupo Lince. El trato era como si fuéramos criminales", expresó Mauricio Lejarraga.
Por su parte, Nicolás Palavesino relató que al menos seis agentes lo redujeron en el suelo, le apoyaron una rodilla en el cuello, lo asfixiaron presionándolo con los dedos en la garganta y le arrojaron gas pimienta en el rostro, dejándolo casi inconsciente. Denunció que varios detenidos presentan lesiones graves: heridas faciales, contusiones provocadas por motocicletas del Grupo Lince y laceraciones en cuello y brazos. A esto se suma la desaparición de su teléfono celular, que en un inicio le dijeron que estaba bajo custodia de un comisario.
Mientras persiste la incertidumbre entre los detenidos, el viceministro de Asuntos Políticos del Ministerio del Interior felicitó públicamente a los agentes desplegados durante el operativo.